El calor de los volcanes ayudó a animales y plantas a sobrevivir durante las edades de hielo

Un equipo internacional de investigadores ha encontrado evidencias de que el vapor y el calor de los volcanes y las rocas calientes permitió que muchas especies de plantas y animales sobrevivieran durante las últimas edades de hielo.

De esta forma han ayudado a los científicos a entender cómo las especies responden a los cambios climáticos.


La investigación, que se publica en 'Proceedings of the National Academy of Sciences', podría resolver un misterio de larga duración acerca de cómo algunas especies sobrevivieron y continuaron evolucionando a través de las últimas edades de hielo en algunas partes del planeta cubiertas por glaciares.

El equipo de expertos, dirigido por el doctor Ceridwen Fraser, de la Universidad Nacional de Australia, y el doctor Aleks Terauds, de la División Antártica Australiana, estudió decenas de miles de registros de especies antárticas, recogidas durante décadas por cientos de investigadores y encontró que hay más especies cercanas a los volcanes y menos más lejos.

"El vapor volcánico puede derretir grandes cuevas de hielo bajo los glaciares y puede estar decenas de grados más caliente allí que en el exterior. Las cuevas y los yacimientos de vapor caliente habrían sido grandes lugares para que las especies sobrevivan durante las edades de hielo", afirma el doctor Fraser, quien cree que se puede aprender mucho mirando los impactos del cambio climático del pasado.

Aunque esta investigación se centró en la Antártida, los resultados ayudan a los científicos a entender cómo las especies han sobrevivido a lo largo de las últimas edades de hielo en otras regiones heladas, incluso en los periodos en que se pensaba que había poca o ninguna tierra libre de hielo en el planeta. La Antártida tiene por lo menos 16 volcanes que han estado activos desde la última edad de hielo, hace 20.000 años, y en este trabajo se examinaron los patrones de diversidad de musgos, líquenes e insectos que todavía son hoy comunes en la Antártida.

El profesor Peter Convey, del 'British Antarctic Survey', en Cambridge, Reino Unido, dijo en torno al 60 por ciento de las especies de invertebrados antárticos no se encuentran en ningún otro lugar del mundo. "Claramente, no llegaron al continente hace poco, sino que deben haber estado allí durante millones de años. Ha desconcertado a los científicos cómo sobrevivieron a las edades de hielo pasadas, la más reciente de las cuales terminó hace menos de 20.000 años", sburaya Convey.

El doctor Terauds, de la División Antártica Australiana y encargado de los análisis, califica de "sorprendentes" los patrones. "Cuanto más te acercas a los volcanes, más especies hay. Este modelo es compatible con la hipótesis de que las especies han estado expandiendo sus áreas de distribución y moviéndose gradualmente hacia fuera de las zonas volcánicas desde la última edad de hielo", argumenta.

Según el profesor Steven Chown, de la Universidad australiana de Monash, dice que los resultados de la investigación podrían ayudar a guiar los esfuerzos de conservación en la Antártida. "Saber dónde están los 'puntos calientes' de diversidad nos ayudará a protegerlos conforme los cambios ambientales inducidos por el hombre sigan afectando a la Antártida", concluye Chown.