El binomio paro - economía centra el principal problema de los españoles; la corrupción pierde fuerza

La principal novedad respecto al estudio de septiembre es la caída de seis puntos que experimenta la preocupación por la corrupción y el fraude.

El binomio formado por el paro y los problemas económicos ha vuelto a ponerse a la cabeza de las inquietudes de los españoles, según el Barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) correspondiente al mes de octubre, que refleja una ligera caída de la preocupación por la corrupción que, tras cuatro meses como segundo problema nacional, cae al tercer puesto.

  

El sondeo hecho público este miércoles se basa en un total de 2.485 entrevistas personales y domiciliarias realizadas entre el 1 y el 9 de octubre en 241 municipios de 50 provincias y tiene un margen de error de más/menos dos por ciento.

  

La principal novedad respecto al estudio de septiembre es la caída de seis puntos que experimenta la preocupación por la corrupción y el fraude. Si el mes anterior era citada como un problema en el 37,1 por ciento de los cuestionarios, en octubre aparece en el 31,3 por ciento.

  

Así, la corrupción que ocupaba el segundo puesto de la lista de desde de mayo, cede ese lugar a los problemas económicos en general, que cosechan un 32,7 por ciento de menciones, porcentaje sólo dos décimas superior al de septiembre.

  

El paro, por su parte, sigue en cabeza con el 77,4 por ciento, únicamente una décima por encima que en el sondeo de septiembre, y todavía alejado su récord de este año: el 82,4 por ciento que se anotó en mayo.

  

Como cuarta preocupación nacional continúa la clase política, cuyo porcentaje de menciones sube cuatro décimas respecto a septiembre y se queda con un 28,6 por ciento. Hace justo un año, marcó su cota máxima con un 30,5 por ciento. La inquietud generada por el Gobierno y los partidos registra un 3,2 por ciento.

 

RÉCORD DE LOS PROBLEMAS SOCIALES

  

La sanidad repite en el quinto lugar del ranking que ocupa desde diciembre del año pasado, y sube casi tres puntos respecto al mes anterior hasta el 13,4 por ciento. Por contra, dos semanas antes de la huelga general educativa que había convocada para el 24 de octubre, la percepción de la educación como un problema bajaba cinco décimas en comparación con septiembre quedándose en el 9,1 por ciento, aunque repitiendo en el sexto lugar.

  

Donde sí se produce un repunte, concretamente de dos puntos, es en los problemas de índole social, que logran un récord, y aparecen citados en el 7,4 por ciento de los cuestionarios. Hace doce meses marcaban un 4,6 por ciento.

  

La lista de preocupaciones personales continúa, un mes más, liderada por el desempleo (48%) y los problemas económicos (31,7%), seguidos de la sanidad (14%), la educación (9,6%) y los políticos en general (8,8%).

  

El CIS pide todos los meses a sus encuestados que valoren la situación económica, y el sondeo de octubre revela una subida de los que la definen como "mala o muy mala" que se sitúan en 88,4 por ciento, 2,5 puntos más que el mes anterior. Sólo el 0,7 la juzga "buena o muy buena" y el 10,4 por ciento opta por el "regular".

  

La mitad de los entrevistados (52,2 por ciento) considera que ahora la economía está peor que hace un año y el 32 por ciento augura que seguirá empeorando en 2014, frente el 18 por ciento que confía en que mejore. Cerca del 41 por ciento no pronostica cambios ni a peor ni a mejor.

 

LOS PARADOS, ALGO MENOS PESIMISTAS

  

Entre los parados, respecto a septiembre suben tres puntos, hasta casi el 33 por ciento, los que creen "muy o bastante probable" encontrar trabajo en 2014 y bajan, del 62 al 56,8 por ciento los que ven muy complicada esa posibilidad. De los encuestados que aún trabajan hay un 19 por ciento que teme irse al paro frente al 73 por ciento que confía en seguir contratado.

  

Respecto a la situación política, también crecen (casi dos puntos) los que la califican como "mala o muy mala", el 82,2 por ciento, mientras que hay un 1,6 por ciento que se inclina por el "buena o muy buena". La mitad cree que está igual que hace un año y un 42,1 por ciento considera que ha empeorado. A un año vista, el 31,7 por ciento augura que será aún peor, un 9,3 por ciento opina lo contrario y cerca de la mitad sostiene que todo seguirá igual.