El bastón de la Santa visitó la tumba de las Beatas Mártires Carmelitas de Compiègne

Cerca de un centenar de personas de la familia carmelitana de París, han iniciado su peregrinación por las calles, plazas, avenidas y monumentos históricos, de París a Pontoise, con el bastón de Santa Teresa de Ávila. Entre las diversas actividades programadas, han visitado las tumba e las Beatas Mártires Carmelitas de Compiègne.

El recorrido dio inicio en el lugar donde estuvo el primer monasterio de Carmelitas Descalzas en 1604, luego se continuó hacia lo que fuera a partir de 1611 el convento de san José del Carmen; siguió la visita al convento de los frailes Carmelitas, después la oración en el lugar de la sepultura de las Carmelitas de Compiègne, terminando el recorrido en la actual capilla de las monjas Carmelitas Descalzas de Montmartre donde igualmente se veneró el signo-reliquia, bastón de santa Teresa de Ávila.


El miércoles cuatro, la jornada estuvo motivada fuertemente por la oración y visita a la sepultura de las mártires Carmelitas de Compiègne (1794), víctimas del desastre y de la muerte en guillotina fruto de las iras antirreligiosas de la Revolución Francesa. La obra “Diálogo de carmelitas” de Bernanos ha dado a conocer el episodio del martirio de las dieciséis monjas carmelitas (incluyendo una novicia) del monasterio de Compiègne.


Durante los tiempos más duros de la Revolución fueron delatadas; la orden de búsqueda dio como resultado (el 24 de junio de 1794) la reclusión de las monjas en el Monasterio de las Salesas transformado en cárcel; luego fueron transportadas a París el día 13 de julio de 1794 y conducidas injusta e inocentemente a la terrible prisión de la Conciergerie donde también estaban multitud de seglares y religiosos condenados a muerte. Llegó el día del martirio en París el 17 de julio de 1794 y las dieciséis carmelitas iban cantando en gregoriano el Miserere y la Salve Regina. Apenas avistaron el lugar del holocausto entonaron el Te Deum. Seguidamente y al pie de la guillotina, ante un silencio impresionante las carmelitas entonaron el Veni Creator Spiritus y fueron renovando una por una su profesión religiosa en manos de la priora, M. Teresa de S. Agustín Lidoine. El Papa San Pío X las beatificaba el 27 de Mayo de 1906.


En esta oportunidad, la peregrinación con el bastón de la Santa abulense, ha sido organizada por los Padres Carmelitas Descalzos de la Provincia OCD de París, dentro del marco de las celebraciones por el V Centenario de Santa Teresa y que lleva a cabo “Camino de Luz” en su peregrinaje, con un signo-reliquia: el bastón de santa Teresa de Ávila y que favorece la difusión de la presencia del carisma teresiano a nivel mundial.
El Carmelo Descalzo homenajea así, con fe y entusiasmo el espíritu inquieto y andariego de Teresa de Jesús con esta peregrinación que ha portado el bastón que la Santa utilizó en sus numerosos desplazamientos, por varios países de los cinco continentes y ahora está presente en Francia.


Esta iniciativa tiene como objetivo invitar a todo el mundo a seguir caminando con Teresa y con esta peregrinación la orden ha pretendido unir culturas y caminos bajo la figura de La Santa, mostrando cómo su obra sigue extendiéndose por todas partes del mundo.