El barcelonismo se despide de Tito Vilanova en una emotiva y cálida misa

Los hombres más emblemáticos del FC Barcelona durante el funeral

Los parlamentos de Bartomeu, Roura y sus dos hijos ponen punto final a tres días de duelo.

La ceremonia religiosa en recuerdo de Francesc 'Tito' Vilanova que ha tenido lugar este lunes en la Catedral de Barcelona, de una hora de duración, ha puesto punto final a tres días de luto en el barcelonismo por la muerte el viernes del extécnico blaugrana, en una emotiva y cálida misa en que sus hijos Adrià y Carlota arrancaron los aplausos de una abarrotada nave central.


Con discursos del presidente del FC Barcelona, Josep Maria Bartomeu, de su amigo, compañero y segundo entrenador, Jordi Roura, y de sus dos hijos, Carlota y Adrià Vilanova, se puso el punto final a una misa cantada que duró una hora y que fue oficiada por el cardenal arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, ante 1.500 personas en el interior de la Catedral.

"Ha aprendido del deporte a practicar los valores que integran a las personas. Ha trabajado y luchado, en la salud y la enfermedad, consciente de la responsabilidad recibida. Que pueda interceder desde el cielo por el bien de su familia y del Barça, por el que tanto ha trabajado", comentó Sistach en su parlamento.

Un ramo con 100 rosas, una por cada punto logrado en su Liga conquistada como primer entrenador, junto a una imagen de Vilanova, una senyera y una bandera del Barça, daban la entrada a los asistentes a la nave de la Catedral desde el claustro. Dentro, serias caras de consternación en la familia del de Bellcaire y de la familia blaugrana, en el último de los actos en estos tres días de luto para el barcelonismo.

La misa estuvo presidida por la familia de Vilanova al completo junto a la familia barcelonista. Además de los padres, hermano, esposa, hijos y familiares de Tito Vilanova, asistió al funeral el alcalde de Bellcaire d'Empordà, David Font, junto a algunos vecinos del pueblo, así como el alcalde de Barcelona, Xavier Trias, y el presidente de la Generalitat, Artur Mas.

La delegación del FC Barcelona fue la más nutrida y sentida. Asistió la Junta Directiva actual al completo acompañada por los expresidentes en vida, salvo Raimon Carrasco por motivos de salud; Agustí Montal, Josep Lluís Núñez, Joan Gaspart, Enric Reyna, Joan Laporta y Sandro Rosell.

Toda la plantilla del primer equipo de fútbol, que estuvo entrenada por Vilanova la pasada temporada y con buena parte de ellos estando también a sus órdenes en su etapa como segundo de Pep Guardiola los años anteriores, se juntó en el último adiós a su exlíder. Además, el francés Éric Abidal viajó desde Mónaco para estar presente.

También acudieron el actual cuerpo técnico del primer equipo, muchos ellos compañeros de Vilanova, y todos los capitanes de todos los equipos del fútbol base, con la plantilla del Juvenil B de Adrià Vilanova, hijo de Tito, al completo, y tampoco faltaron los capitanes de las secciones profesionales del club; Juan Carlos Navarro, Víctor Tomàs, Aitor Egurrola y Jordi Torras.

Además, exjugadores del club como Carles Rexach --también exentrenador y muy unido a Vilanova--, Albert Ferrer, Josep Maria Fusté, Migueli, Ferran Olivella, Josep Moratalla, Tente Sánchez, Toño de la Cruz, Josep Palau o Josep Franch, entre otros, estuvieron en la Catedral.

Por parte del mundo del fútbol, no fallaron a la cita el presidente de la LFP, Javier Tebas, el presidente de la Federació Catalana de Futbol, Andreu Subies, o una nutrida representación de los clubes españoles, como la de Emilio Butragueño (Real Madrid), Joan Collet y Javier Aguirre (RCD Espanyol), José Ángel Iríbar (Athletic Club) o Amadeo Salvo (Valencia CF), incluso del presidente del Club Joventut de Badalona de baloncesto, Jordi Villacampa.

También el exsecretario técnico del club blaugrana y ahora en el Manchester City, Txiki Begiristain, o Nuno Gomes (Benfica) y Eduardo Macia (Fiorentina) no se perdieron la misa, como tampoco lo hizo el exentrenador del Bayern de Múnich Jupp Heynckes. Políticos como la líder del PP en Catalunya, Alicia Sánchez-Camacho, o la delegada del Gobierno en Catalunya, María de los Llanos de Luna, así como el líder de CDC, Josep Antoni Duran Lleida, despidieron al extécnico blaugrana.

Fuera del recinto, en la plaza de la Catedral, miles de barcelonistas y aficionados abarrotaron el lugar para seguir la ceremonia a través de las pantallas instaladas, guardando un sepulcral silencio y mostrando respeto en su particular adiós a Vilanova, fallecido el viernes tras una larga lucha contra el cáncer que inició en 2011, cuando se le detectó un tumor en la glándula parótida.