El Barça, a 'semis' con brillo y autoridad

Alves y Neymar

Neymar selló el pase en la primera parte con dos goles que anularon al PSG.

FICHA TÉCNICA.

FC BARCELONA: Ter Stegen; Alves, Piqué, Mascherano, Alba; Busquets (Sergi Roberto, min.55), Rakitic, Iniesta (Xavi, descanso); Messi, Suárez (Pedro, min.75) y Neymar.

PARIS SAINT-GERMAIN: Sirigu; Van der Wiel, Marquinhos, David Luiz, Maxwell; Verratti; Cabaye (Lucas Moura, min.66), Pastore, Matuidi (Rabiot, min.80); Cavani (Lavezzi, min.80) e Ibrahimovic.

GOLES

1-0. Min.14, Neymar.

2-0. Min.34, Neymar.

ÁRBITRO: Svein Oddvar Moen (NOR). Amonestó a David Luiz (min.3) en el Paris Saint-Germain.

ESTADIO: Camp Nou, 84.477 espectadores.

El FC Barcelona ha ganado al Paris Saint-Germain en el Camp Nou (2-0) en el partido de vuelta de los cuartos de final de la Liga de Campeones y se ha ganado con autoridad y buen juego un billete para las semifinales que ya había reservado en la ida (1-3), y es que ha sido muy superior al equipo parisino en esta eliminatoria, con un global de 5-1, más incluso que cuando se vieron las caras esta temporada en la fase de grupos.

La victoria tuvo a Neymar como protagonista, con sus dos goles en la primera parte que acabaron con cualquier atisbo de esperanza para el PSG. El brasileño se reconcilió con el gol ante su 'verdugo' favorito pues le ha marcado 5 de los 6 goles que lleva en 'Champions' esta temporada. Tendrán pesadillas con el '11' en París, sobre todo su compatriota David Luiz, a quien rompió la cintura en el primer gol.

Tras el doblete del brasileño, el Barça ya sabía que tenía las semifinales en su poder, y que estaba a dos partidos de poder ir a Berlín a luchar por la que sería su quinta 'Champions'. También supo entonces el PSG que pese a tener de vuelta a Verratti e Ibrahimovic, que pese a que tenía que salir a ganar 0-3 para pasar, ya les quedaba todo demasiado lejos. Que les era imposible, y bajaron los brazos o bien no supieron levantarlos ante un Barça arrollador, que al final pudo hacer el tercero por vía de Messi.

Los blaugranas fueron una máquina en la primera parte. Es verdad que el PSG tuvo unos cinco minutos buenos cuando ya perdía 1-0, pero los de Luis Enrique reaccionar rápido. Optaron por dominar de nuevo, por subir líneas y jugar con más intensidad y así cortaron de raíz el intento de reacción de los parisinos. Y dicho y hecho, el Barça tuvo en las botas de Messi, Alves y Neymar tres jugadas casi seguidas para marcar el segundo.

Si en el minuto 14 abrió la lata Neymar, en el '34 fue capaz de volver a batir a Sirigu para poner el punto y final a la eliminatoria. Mención especial merece la jugada increíble de Andrés Iniesta para asistir al brasileño en el primer tanto. Caracoleó, sentó a jugadores, cambió de ritmo y todo como si lo hiciera a cámara lenta, pero en realidad descolocó a toda la defensa del PSG y dejó solo a Neymar, que le ganó la espalda a su compatriota David Luiz, para después regatear a Sirigu y marcar a placer.

En el segundo gol, Neymar remató con la cabeza un buen centro de Dani Alves con la izquierda, que estaba cuajando un gran partido, y lo hizo solo en la frontal del área pequeña, duro, para poner el 2-0 y al Barça en semifinales. A partir de aquí el Barça tuvo más ocasiones de gol que el PSG, maniatado por un conjunto blaugrana que manejaba todos los aspectos del juego. Solo bien entrada la primera parte puso Ibrahimovic a prueba a Ter Stegen, y este no dudó y atajó el peligro.

Además, Luis Enrique pudo permitirse el lujo de hacer cambios para oxigenar al equipo. Primero dio entrada a Xavi por Iniesta al descanso. El manchego, que cuajó unos grandes 45 minutos, con otra jugada marca de la casa dentro del área en la que fue derribado, dio la batuta a Xavi, que pausó el juego y le dio más control a su equipo. También entró Sergi Roberto por Sergio Busquets, omnipresente, y finalmente le tocó a Luis Suárez el boleto del cambio en la tripleta ofensiva, que le cedió su lugar a Pedro.

Fue un partido bien distinto al del Valencia del pasado sábado en el Camp Nou. Contra los 'che' el resultado fue idéntico (2-0) y los blaugranas lograron tres puntos de suma importancia para la lucha por la Liga BBVA, pero el juego no. El Barça dudó y sufrió en casa ante un Valencia de Nuno que les puso contra las cuerdas, que marró un penalti y no estuvo acertado, y de lo contrario se podría haber ido con un resultado bien distinto.

Este martes, el Barça sí controló y sí dio muestras de estar en forma. Este Barça mostró su candidatura al título deshaciéndose de un PSG empequeñecido por la voluntad de los blaugranas. Volvieron las figuras, pero no dieron síntomas de ser el gran equipo que por nombres y presupuesto deberían ser. En cambio, el Barça pudo permitirse el lujo de bajar el pistón y empezar a pensar, con el balón en sus pies, en el derbi del sábado en Cornellà donde volverán a jugarse la Liga en una lucha de tú a tú con el Real Madrid.