El Barça, a salvar el primer 'match ball' en contra

Hezonja, del Barça, lucha por un balón ante Olympiacos

LoEl FC Barcelona se verá las caras de nuevo y por cuarta vez contra Olympiacos en el 'play-off' de la Euroliga en el primer 'match ball' contrario que deberá salvar para poder seguir optando a estar en la 'Final Four' de Madrid, ys blaugranas están contra las cuerdas y se juegan la 'Final Four'.

Y es que la derrota encajada el martes en el casi inexpugnable Pabellón de la Paz y la Amistad por 73-71 les deja contra las cuerdas, pues deberá ganar dos partidos seguidos a los griegos para evitar quedar fuera de la lucha por el título.

Una única derrota lleva Olympiacos en su pabellón en toda la temporada, y fue en el 'Top 16' ante el único equipo que ya tiene el billete para la 'Final Four', el Fenerbahçe. Así, el Barça tiene un duro reto por delante si quiere alargar la serie y llevarla de nuevo al Palau Blaugrana, donde consiguió en el partido inicial de la serie la única victoria que ha logrado (73-57).

En casa, repitiendo ese guión, el Barça tendría números de ir a Madrid pero de momento se debe centrar en mejorar mucho las versiones que ha dado en el Pireo. A la derrota del Palau en el segundo choque se le debe sumar la encajada este martes, cuando salió derrotado en un encuentro en el que los 19 puntos del ala-pívot local Georgios Printezis fueron vitales para que los griegos establecieran el 1-2 en su serie.

El Barça tenía en El Pireo el deber de ganar para asegurarse, al menos, la opción de volver al Palau Blaugrana de cara a un hipotético quinto duelo. Ahora, tras esta negativa cosecha, el equipo catalán se ve en la obligación de mejorar su rendimiento de inmediato, sobre todo el mal último cuarto que hizo en cuanto a acierto, lo que les privó de la victoria.

El abarrotado Pabellón de la Paz y la Amistad albergó un arranque de partido en el que Tomas Satoransky, con un par de triples, parecía encauzar los compases iniciales en favor de los barceloneses. Pero el enfervorizado público ateniense no quería que el Olympiacos se desconectara, así que arropó a sus jugadores desde la primera canasta local.

No obstante, en el último cuarto, hasta seis minutos y medio necesitó el Barça para abrir su cuenta y lo hizo desde la línea del tiro libre gracias a una transformación de Ante Tomic. La 'desconexión' azulgrana fue tan severa que solo las arremetidas de Satoransky parecían contrarrestar la oportuna inspiración ateniense.

El discontinuo Juan Carlos Navarro saltó entonces a la palestra, para acortar la desventaja de los culés a base del coraje que tanto echaba de menos Xavi Pascual en esos instantes importantes. A base de tiros libres y de una providencial 'bombita', Navarro propició que el Barça se ubicase a la escasa diferencia de un punto (70-69 y 72-71).

Pero el Olympiacos manejó con más tino los segundos finales y el omnipresente Printezis abrochó la victoria griega con un lanzamiento libre ante el que los blaugranas no dieron contestación en la última posesión; el alero Álex Abrines tuvo en sus manos el triunfo visitante, pero buscó un triple y erró en su intentona sobre el bocinazo conclusivo. Ahora, tendrán una reválida que deben aprovechar sí o sí para optar a estar, de nuevo, entre los cuatro mejores equipos de Europa.