El Ayuntamiento de Candeleda renueva el repartidor de aguas de la Garganta Santa María

Estado en el que ha quedado el repartidor de aguas tras la obra de restauración.

Este edificio sirve para repartir el agua a los diferentes cauces de riego de la Garganta Santa María y ha sido remodelado por el Ayuntamiento de la localidad con un doble objetivo, mejorar su funcionalidad y recuperar el edificio como un elemento turístico.

El Ayuntamiento de Candeleda ha llevado a cabo la renovación, restauración y el embellecimiento del Repartidor de Aguas situado junto a la Garganta Santa María con el objetivo de poner en valor y recuperar una de las infraestructuras más importantes para el riego de la localidad.

 

Las actuaciones que se han realizado se dividen en dos fases, por un lado la restauración exterior del edificido y por otro lado la rehabilitación de la parte interior. Las dos fases han supuesto la recuperación a nivel funcional y a nivel turístico.

 

En la fase exterior se ha procedido a retirar toda la maleza que cubría el edificio, las bocas por las que entra y sale el agua y en especial el tejado dónde la vegetación había alcanzado más de 40 centímetros de espesor. Además se ha mejorado la cubierta instalado onduline y teja cerámica curva antigua. La zona exterior ha sido empedrada para facilitar el acceso al edificio y además se ha instalado un banco exterior para aprovechar el lugar como un rincón agradable en el que descansar.

 

Las obras llevadas a cabo en la parte interior se han orientado en primer lugar a mejorar el abastecimiento del agua a los diferentes cauces de riego que de allí parten, se ha renovado las compuertas de reparto pero conservando su aspecto original conservando elementos existentes que estaban en buen estado como los usillos y los vástagos. Dentro de la reforma interior se ha sustituido la madera de las compuertas para el control del agua. El solado del interior se ha empedrado con piedras de la zona al igual que la parte exterior.

 

Dentro de las obras orientadas a la recuperación turística del edificio destaca la instalación de iluminación interior que mediante un sensor que detecta el movimiento ilumina el edificio las personas que se acerque podrán ver el interior del repartidor a través de una reja. Para ello se ha sustituido una puerta de madera original por un enrejado que facilita la visión al visitante.

 

Se ha instalado una reja con las tres cerraduras que dan acceso al repartidor, queriendo con este gesto dejar patente la forma por la que se repartía el agua, ya que cada llave pertenecía al aguador de cada ramal de riego, para su acceso y cambiar el curso del agua tenían que reunirse los tres.