El Ayuntamiento de Ávila concederá el título colectivo de Hijo Adoptivo de la Ciudad a los alumnos de la Escuela de Policía

Alumnos de la Escuela Nacional de Policía de Ávila en formación. / Foto: Antonio S. Sánchez

La Junta de Gobierno ha acordado por unanimidad la apetura del expediente para su concesión, que por primera vez en la historia tendrá en Ávila ese carácter colectivo, que será instruido por la teniente de alcalde Sonsoles Sánchez-Reyes, y que surge de la propuesta realizada por el inspector jefe José María Vicente Toribio.

La primera Junta de Gobierno Local del año 2015, celebrada en el Ayuntamiento de Ávila, ha acordado, por unanimidad, la apertura del expediente, a propuesta de la Alcaldía, para la concesión del título colectivo de Hijo Adoptivo de la Ciudad a todos los alumnos de la Escuela Nacional de Policía de Ávila.

 

La concensión, que sería por primera vez de carácter colectivo en la ciudad, ha considerado a propuesta del inspector jefe y profesor del centro, José María Vicente Toribio, que solicitaba este título a quienes "han sido, son y serán" de la Escuela Nacional de Policía, mientras que la instructora del expediente será la teniente de alcalde de Cultura, Sonsoles Sánchez-Reyes.

 

En este sentido, en el escrito dirigido al Ayuntamiento, Vicente Toribio señala que "son muchas las promociones que a lo largo de los 35 años de existencia del centro en Ávila han pasado por el mismo, con un número total de alumnos de 56.756, lo que supone el 84,62% de los efectivos del Cuerpo Nacional de Policía".

 

En la propuesta efectuada afirmaba también que todos los alumnos "cuando marchan, llevan el nombre de Ávila en su mente y en su corazón. Todos sin excepción recordarán su paso por esta ciudad y todos, de algún modo, se sienten unidos de manera íntima e inefable a esta tierra que de modo maternal les acogió en sus primeros pasos hacia la noble tarea que su profesión entraña, contribuyendo con ello de manera efectiva y eficaz a la difusión y proyección de su imagen". Por lo que, finaliza, "es, en definitiva, lo que en el ámbito policial se ha dado a llamar 'el espíritu de Ávila'".