El auditorio de San Francisco acogerá un concierto de piano y clarinete el 15 de noviembre

El auditorio de San Francisco acogerá el próximo sábado 15 de noviembre a las 20,00 horas un concierto de clarinete y piano dividido en dos partes a cargo de David Jiménez Ramos y Julio Viñuela Gavela, organizado en colaboración con el Ayuntamiento de Ávila y al que se podrá asistir al precio de cuatro euros por entrada.

La primera parte del concierto tendrá un marcado estilo francés y comenzará con la Sonata Clarinete y Piano (Saint Saens) con un lenguaje muy tonal y melódico, revestido de claridad y sencillez. A continuación se escuchará Los tres movimientos perpétuos (Poulenc). Gnosienne nº5 (Satie) propondrá un paseo por una escritura creativa y delicada, señas de identidad de un compositor “peculiar” en lo vital y en lo musical. Y para terminar esta primera parte de estilo francés se interpretará la Sonata para Clarinete y Piano (Poulenc), una sonata en 3 movimientos, muy ecléctico en cuanto a estilo pero con un lenguaje muy tonal. 

 

Un primer movimiento de gran riqueza tímbrica. El segundo muy expresivo pero contenido y para finalizar un tercero rápido y enérgico con motivos giocosos, rozando en algunos casos la broma musical.

 

La segunda parte tendrá un carácter muy diferente, un estilo muy romántico y más germánico. Los 8 preludios (Chopin), repertorio para piano muy conocido. Una selección de 8 de los 24 preludios, pequeñas joyas de la literatura musical para piano donde se podrá observar la juventud y características de su estilo, condensado en breves piezas. La obra de finalización del concierto será la Sonata nº1 para Clarinete y Piano (Brahms), obra de madurez con una complejidad de armonía y textura de una gran carga romántica, escrita en 4 movimientos.

 

El primero de los movimientos con una densidad sonora y un material melódico utilizado de una manera simplemente magistral. El segundo con una textura mucho más ligera y con una atmósfera sonora delicada y personal. El tercero un movimiento de danza que se podría calificar de “popular”. Para terminar un cuarto movimiento de gran carácter y fuerza que da brillantez y carácter resolutivo a esta sonata y al concierto.