El Atlético se atasca en las distancias largas

Fernando Torres en el Astana - Atlético Madrid

El empate en Kazajistán le obliga a seguir peleando por el pase a octavos de final.

 

FICHA DEL PARTIDO

 

ASTANA: Eric; Anicic, Ilic, Postnikov, Shomko; Cañas, Maksimovic, Foxi, Dzholchiyev (Beysebekov, min.90); Muzhikov (Zhukov, min.78) y Kabananga (Shchetkin, min.80).

ATLÉTICO DE MADRID: Oblak; Juanfran, Godín, Giménez, Siqueira; Tiago, Gabi, Koke (Óliver, min.82), Saúl Ñíguez (Carrasco, min.73); Griezmann y Fernando Torres (Jackson Martínez, min.64).
 

ÁRBITRO: Anthony Taylor (ENG). Amonestó Postnikov (min.44), Dzholchiyev (min.60) y Zhukov (min.84) por parte del Astana.

ESTADIO: Astana Arena.

El Atlético de Madrid ha completado una actuación gris a 7.000 kilómetros de casa y no ha podido pasar del empate sin goles en su visita al Astana, en partido correspondiente a la cuarta jornada de la Liga de Campeones, un resultado poco valioso vista la entidad del rival y que obligará al club rojiblanco a seguir peleando por el pase a octavos de final en sus últimos partidos ante Galatasaray y Benfica.

Con su primer empate en esta fase de grupos, después de dos victorias y una derrota, el Atlético se sitúa como líder provisional del Grupo C con siete puntos, a falta del duelo de esta noche (20.45 horas) en Lisboa entre portugueses y turcos, que tienen seis y cuatro puntos, respectivamente.

El equipo 'colchonero' venía prevenido por el intenso frío que atería a la capital kazaja, con temperaturas en torno a los 15 grados bajo cero a la hora del choque, pero en la reunión previa al partido se acordó techar el estadio del Astana Arana, provocando un ascenso de 30 grados que igualaba el clima de la capital kazaja con el de Madrid.

Pese a esfumar este inconveniente, el Atlético comprobó desde el pitido inicial que no se iba a repetir la 'pachanga' de la ida (4-0), a la que su rival había concurrido con numerosas bajas intencionadamente, sino que el césped artificial, el apoyo de una afición muy animosa y la solidaridad defensiva del Astana iban a elevar la dificultad del reto.

Con conceptos tácticos correctos y la nota exótica de los africanos Junior Kabananga y Foxi Kethevoama, los jugadores más talentosos del club kazajo, el Astana sujetó a un Atlético bastante incomodado y se permitió rondar el área de Jan Oblak, aunque sus intentos pecaron de inocencia.

Por contra, los pupilos de Diego Pablo Simeone apenas jugaban en campo contrario, pero se procuraron dos ocasiones claras en el primer tiempo. A la media hora, Fernando Torres, titular en detrimento de Jackson Martínez, envío fuera por muy poco un remate que había rebañado aprovechando un fallo de la defensa local y, justo antes del descanso, Koke estrelló en el larguero una falta lateral que se rizó y a punto estuvo de sorprender a Eric.

CARRASCO ACTIVA AL EQUIPO SIN ENCONTRAR PREMIO

Todo el ritmo animado que caracterizó al encuentro en su primera parte se evaporó durante el descanso y el duelo se encalló en numerosas interrupciones durante bastantes minutos, circunstancia que suele favorecer al modesto, en esta caso a un Astana que soñaba con volver a puntuar igual que había logrado ante el Galatasaray (2-2).

El Atlético necesitaba iluminar su juego y Yannick Carrasco podía ser el portador de la llama. Nada más entrar -lo hizo poco después de Jackson Martínez-, el extremo lanzó un fogonazo en forma de centro-chut que rebotó en el larguero. Sin apenas crear peligro, la madera se interponía por segunda ocasión en el camino del equipo visitante.

La irrupción del belga galvanizó a sus compañeros, que adelantaron metros y se lanzaron a por el triunfo en último cuarto de hora, abrazados a su viejo recurso del balón parado. Diego Godín lo intentó ante un rival que se recogió en torno a su portero suspirando por amarrar el empate.

Sin embargo, la desorganización se mantuvo como tónica habitual del Atlético ante un rival cuya candidez le impidió hacer daño al contraataque. Con todo, de nuevo Carrasco pudo lograr el triunfo en el último minuto del descuento, pero no ajustó lo suficiente su disparo a la media vuelta y Eric atrapó el balón, confirmando el premio para un club modesto que acabó dando la vuelta de honor ante su afición.