El arte de conocerse a sí mismo para generar afecto positivo

Aprender a conocerse uno mismo para generar sensaciones que nos agraden y, a la vez, nos permitan generar afecto positivo ha sido uno de los objetivos de un taller que se ayer se impartío en el marco de los Cursos de Verano de la UNED en Ávila, dentro del curso ‘El bienestar y el afecto positivo

Caminar por una fina línea sin perder el equilibrio y sabiendo que podemos contar con el compañero de atrás, que nos sujeta para que no nos caigamos o generar tensión en el cuerpo formando círculos enfrentados que en un momento determinado se paran y obligan a conocer a la persona que tenemos enfrente son algunos ejercicios que ayudan a generar tensión en el cuerpo y provocan que una persona aprenda a ser consciente de lo le está pasando. 

 

Tras la tensión, llega la distensión, por ejemplo, sintiéndonos marionetas en manos de alguien que ayude a relajar no sólo el cuerpo sino también la mente y todo con el objetivo de aprender que todas las emociones pueden ser muy agotadoras física y mentalmente.  El objetivo final, según explicó Enrique García Fernández-Abascal, es buscar un equilibrio entre la tensión y la relajación que ayude a sentirse bien con uno mismo y generar afecto positivo en las personas que nos rodean. 

 

“Cuando los objetivos motivacionales se logran la sensación de satisfacción nos ayuda a mejorar”, añadió, de la misma forma que genera afecto positivo y bienestar el contacto físico con los demás o enfrentarse con alguien, abordando las cosas buenas y malas, para comprobar que, al final, dominan las cosas buenas. 

 

Al fin y al cabo, las emociones son sensaciones y hay muchas cosas en nuestro día a día que nos pasan desapercibidas, es el arte de los pequeños detalles que hay que aprender a conocer para sentirnos mejor.