El Área de la Mujer de Izquierda Unida de Ávila muestra su apoyo a la campaña nacional ‘Nosotras decidimos’

La formación abulense considera que, bajo un debate falso y engañoso, el Partido Popular pretende la regresión de los derechos de la mujer a posiciones sexistas y patriarcales obviando que la elección de la maternidad es un derecho fundamental

El Área de la Mujer de Izquierda Unida de Ávila muestra su apoyo a la campaña que la formación de izquierdas ha lanzado a nivel nacional a favor de los derechos de las mujeres.

 

Bajo el lema ‘Nosotras decidimos’ Izquierda Unida de Ávila quiere reflejar su apoyo a la libre elección de las mujeres en la interrupción del embarazo, sin condiciones ni tutelaje, garantizado por la sanidad pública y totalmente despenalizada. Una campaña que se enmarca ante los posicionamientos y declaraciones realizadas por el Gobierno del Partido Popular encabezando una posición sexista y patriarcal en la que, como meta, se persigue que las mujeres regresen a roles de sometimiento y falta de autonomía. 

 

El Área de la Mujer de Izquierda Unida considera que el Partido Popular ha traspasado la línea de la ofensa hacia la mujer con un discurso radicalizado en el que se ha llegado a comparar la interrupción del embarazo con ETA.

 

Un posicionamiento ofensivo en un contexto en el que la ley del aborto que se pretende aprobar significaría retrotraer la sociedad española a 1985.  Recuerda la formación de izquierdas que el derecho de las mujeres a elegir sobre su maternidad es un derecho fundamental y, como tal, no puede ser objeto de intercambio con los estamentos religiosos y sociales más reaccionarios.

 

Frente al discurso de falso proteccionismo del Partido Popular, el Área de la Mujer de Izquierda Unida defiende a las mujeres como sujetos de pleno derecho, con capacidad para adoptar sus propias decisiones de forma autónoma e independiente. 

 

Para el Área de la Mujer de Izquierda Unida las posiciones mostradas por el Partido Popular  responden a la convivencia del Gobierno con las posiciones más retrógradas, oscurantistas y machistas que están en plena ofensiva contra los derechos más elementales de las mujeres, dando un paso atrás frente a lo que debe ser una defensa real y decidida de los derechos sociales, económicos y reproductivos de las mujeres, asentando los cimientos de la libertad como políticos de pleno derecho.