El Área de la Mujer de IU recuerda que la lucha contra el machismo es la lucha por la igualdad entre mujeres y hombres

La formación abulense recuerda que 2014 ha sido un año marcado no sólo por el incremento de las agresiones sexuales sino por “la nula reacción de los poderes públicos y el amparo de comportamientos claramente denigrantes y machistas”.

El Área de la Mujer de Izquierda Unida de Ávila realiza un “trágico balance” de un 2014 que se cerrará marcado por el alarmante aumento de agresiones sexuales, vejaciones verbales y asesinatos de mujeres, pero sobre todo “por la nula reacción de los poderes públicos y la más que preocupante aquiescencia de una parte importante de la sociedad”, según ha señalado Mónica Martínez, secretaria de la Mujer de Izquierda Unida de Ávila, en lo que constata que “las relaciones entre hombres y mujeres se siguen construyendo sobre bases patriarcales que continúan apuntalando la desigualdad y la discriminación machista”.

 

Es una de las muchas lecturas que realiza la formación abulense ante la celebración este martes, 25 de noviembre, del 'Día internacional para la eliminación de la violencia contra la mujer', una conmemoración “que llega marcada por las desigualdades entre hombres y mujeres, por la discriminación y por la sensación de que 2014 no ha sido un año en el que la sociedad española haya avanzado hacia su constitución como sociedad fundamentada y asentada en la igualdad real”.

 

Martínez ha apuntado que se sigue incidiendo en problemas y cuestiones demasiado enraizadas. “El hecho de que la imagen del cuerpo de la mujer se siga proyectando como mero objeto, que espacios sociales y políticos amparen comportamientos denigrantes hacia la mujer, con mensajes de gran calado sexista, en gran medida están promoviendo y suscitando implícitamente la violencia machista y la desigualdad”, denunció.

 

Es por ello que, aprovechando este 25 de noviembre, IU ha seguido incidiendo en la necesidad de construir “una igualdad real desde la prevención y la educación. Las políticas y las estrategias que se utilicen para prevenir las agresiones deben partir de una educación afectivo-sexual a todos los niveles que facilite desarrollar una sexualidad basada en el respeto y la igualdad real entre mujeres y hombres”.

 

Igualmente, concluyó, “frente a los recortes en presupuestos y políticas públicas que se vienen dando exigimos que se refuercen los recursos económicos y humanos destinados al desarrollo de políticas de igualdad activas, integrales y participativas, por la consecución de una sociedad libre de violencia de género”.