El antiguo SPAR desaparece del paisaje urbano abulense

El Ayuntamiento de Ávila ha procedido al derribo de este edificio situado frente al lienzo norte de la Muralla entre la Ronda Vieja y la avenida de Madrid, y que se encontraba en ruinas desde hace mucho años y cuya eliminación estaba contemplada en el Plan General de Ordenación Urbana desde 1999.

El Ayuntamiento de Ávila ha procedido al derribo del edificio en ruinas del antiguo SPAR, que se encuentra en frente de la Muralla en el espacio entre la Ronda Vieja y la Avenida de Madrid, con el objetivo fundamental de cumplir con el Plan General de Ordenación Urbana, que contemplaba su eliminación desde el año 1999 con un objetivo estético y de seguridad.

 

El coste de estas obras supondrá a las arcas municipales un coste de 5.000 euros por la contratación de una empresa externa autorizada para llevar a cabo la gestión y eliminación adecuada de los residuos resultantes del derribo. De este modo, el proceso de demolición se concluirá en la primera jornada de obras y las tareas de desescombro se alargarán durante el resto de la semana.

 

El resultado final de las obras será una zona ajardinada, tal y como prevé el PGOU, ataluzada con materiales similares a lo que existen en el resto de este espacio, con un jardín al uso y que concluirá con un nivelado de ese espacio para que pase totalmente desapercibido lo que había.

 

El teniente de alcalde de Servicios a las Ciudad, Alberto Plaza, ha calificado estos trabajos como “necesarios para mejorar la estética y la funcionalidad de esta zona”, y ha apuntado que se trata de “unos trabajos demandados mayoritariamente por la ciudadanía abulense, pero sobre lo que los turistas nos han llamado la atención en muchas ocasiones” y que, además, aseguró, “ha sido refrendada y suscrita ahora por todos los grupos políticos del Ayuntamiento”.

 

Plaza comentó además que a pesar de que este derribo estaba contemplado en el PGOU desde 1999, con una única posibilidad consensuada de que tuviera ese final, “la tramitación burocrática y administrativa ha sido lenta y costosa” y “el proceso ha ido acelerándose en función del propio deterioro del edificio por su falta de mantenimiento por parte de los propietarios”, que aún hoy “mantienen con el Ayuntamiento un litigio referido al precio a fijar por la expropiación que se realizó para llevar a cabo este proceso”.