El acusado de la muerte de Sergio Martín se declara culpable

Un jurado popular deberá decidir en los próximos días si los hechos ocurridos en Las Navas del Marqués en marzo de 2015 fueron un asesinato planificado por el acusado o un homicidio sin premeditación.

Francisco Javier García Organista, 'Quico', se ha declarado este jueves culpable de la muerte del joven Sergio Martín Peña durante la primera sesión del juicio que se celebrará hasta el próximo 2 de diciembre en la Audiencia Provincial de Ávila, por los hechos ocurridos en marzo de 2015 en Las Navas del Marqués.

 

Tras el reconocimiento de la autoría el juicio, con jurado popular, tratará de dirimir si el acusado planificó el crimen, lo que añadiría el agravante de alevosía y desembocaría en una condena por asesinato, -solicitada por la Fiscalía en 19 años de prisión- o si, como sostienen la defensa y el acusado, los hechos fueron "fruto un error terrible causado por un estado de ánimo alterado", lo que podría derivar en una condena por homicidio, con una pena menor.

 

La acusación particular, en representación de la familia del fallecido y el Ayuntamiento de Las Navas del Marqués, pone el acento en las múltiples agresiones sufridas por el finado para pedir además el agravante de ensañamiento y solicita una pena de 25 años de prisión.

 

Según los hechos relatados por todas las partes, todo se produjo a raiz de una coyuntura amorosa entre los dos implicados y una joven de Las Navas del Marqués que, tras una relación de varios años con 'Quico', comenzó una nueva relación afectiva con Sergio y, al parecer, el acusado no acabó de asumir la ruptura.

 

La reconstrucción de los hechos realizada en la Audiencia Provincial señala que el día de los acontecimientos ambos se desplazaron en el vehículo del acusado hasta una explotación ganadera propiedad de su familia, donde este quería enseñarle a Sergio unos perros, afición compartida por los dos, cuando iniciaron una conversación sobre la citada joven.

 

La Fiscalía y la acusación particular sostienen que el acusado, presa "del resentimiento y los celos" había planeado asesinar allí a Sergio por ser un lugar aislado y "asegurar su impunidad", y que fue en ese momento cuando le golpeó por sorpresa y reiteradamente "con un objeto contundente", asfixiándole tras caer al suelo.

 

Francisco Javier García Organista, en su declaración, sostiene que los hechos no fueron premeditados. Asegura que varias expresiones de desprecio, realizadas por el fallecido hacia la joven en cuestión durante la conversación, avivaron su animadversión y desencadenaron su reacción.

 

"Me puse nervioso y no sabía lo que hacía, cogí un hierro y le golpeé varias veces", aseguró, señalando que "el primer golpe fue de frente". Reconoce que intentó asfixiarle cuando cayó al suelo pero que se asustó y se marchó de nuevo al pueblo dejándole allí y desconociendo su estado.

 

García Organista explica que regresó a las 5.45 de la madrugada porque "no podía dormir" después de que conocidos comunes le dijeran que Sergio no había regresado a su casa. Fue entonces cuando, según su versión, lo encontró ya cadaver y decidió enterrarlo.

 

El acusado ha manifestado que no había contado antes la verdad "por miedo" y ha cerrado su declaración manifestando su arrepentimiento y pidiendo perdón tanto a la familia y amigos del fallecido como a su propia familia.

 

El juicio continuará durante los próximos siete días, en los que prestarán declaración más de una treintena de testigos.