El abulense Carlos Soria reconoce un "peligro bestial" en el Annapurna y decide regresar al campo base

"Ha sido imposible subir por las constantes e impresionantes avalanchas de nieve"
El alpinista abulense Carlos Soria ha decidido este miércoles regresar al campo base tras reconocer "un peligro bestial" en su ascenso al campo 3 del Annapurna, en el que "ha sido imposible" subir por las constantes e "impresionantes avalanchas" de nieve.

"No ganamos para sustos con esta montaña. Otros años no ha sido así, pero en esta temporada, con tanta nieve como está cayendo en el Annapurna, caen unas avalanchas impresionantes. Esta madrugada hemos intentado subir al campo 3, pero ha sido imposible. Ya ayer a última hora yo ya pensé que había muchísima nieve a partir de los 5.500 metros", indicó Soria en su diario.

"Y a eso de las 8 de la noche cayó una avalancha muy grande, tan grande que llegó incluso al campo 2, nos movió las tiendas y oscureció la luz de la luna. La montaña está en unas condiciones muy, muy, muy peligrosas. Tiene una capa de nieve inestable enorme. En algunos tramos yo metía el bastón hasta el brazo, y no conseguía tocar el fondo", añadió el veterano alpinista.

Además, Soria explicó que cuando estaban estudiando la posibilidad de "subir al campo 3 una avalancha ha caído mientras cuatro sherpas iban un poco más adelantados", lo que se llevó por delante todas las cuerdas que tenían instaladas para la ascensión.

"Por eso he tomado la decisión de descender al campo base y esperar unos días a ver si hace buen tiempo. Muktu coincide conmigo, no quiere jugarse la vida, y tiene razón. Y desde luego yo no voy a obligar a nadie a que vaya a un sitio al que no quiero ir yo", aseveró Soria, líder de la Expedición BBVA.

Aún así, el castellano leonés añadió que "el problema" es que "sigue nevando y nevando". "Y lo que hace falta es que haga cinco o seis días seguidos de buen tiempo para que se asiente la nieve. Mientras no sea así, la cantidad de nieve que hay es tan grande e inestable que habrá avalanchas continuamente y será peligrosísimo subir, por no decir imposible. Pero es que hasta ahora no ha habido ni un solo día de verdadero buen tiempo. Ni uno", dijo.

"Quedándonos hoy arriba no pintábamos nada. Es como si el Annapurna no nos quisiera ver arriba (...) Ya hay alpinistas que incluso han decidido marcharse a casa. Yo creo que si hay un período de buen tiempo se podría hacer otro intento. Pero si no, va a ser difícil. Ahora se entiende muy bien por qué el Annapurna tiene esta fama tan negativa", finalizó el alpinista español.