El 42% de los parados que cambian su zona de residencia consiguen empleo

Los migrantes que tienen una mayor tasa de paro son los más jóvenes (de 16 a 19 años) y los mayores de 50 (con una tasa de desempleo del 42,3%)

El Instituto Nacional de Estadística (INE) realiza anualmente a través de la Encuesta de Población Activa (EPA), la Encuesta de Migraciones (EM) en la que se considera migrante a toda persona que resida en un municipio distinto al que residía en el año anterior1. Por tanto, se puede decir que “migrante” es toda persona que, en un periodo de referencia dado, ha cambiado de municipio o de zona geográfica de residencia.

Durante 2010, el número de personas que migraron no llegó a superar el medio millón de personas (471,6 mil), un 10,1% menos que el año anterior (53.300 personas menos). De los que migraron en 2010, el 48,9% tenían un empleo, el 14% eran estudiantes, el 9,3% se dedicaban a las labores del hogar y el 19% estaban en paro.

"Migrantes

El 76,1% de los migrantes que en 2009 tenían un empleo (195,5 mil personas) seguían estando ocupados. Por otro lado el 19% de los migrantes que en 2009 estaban ocupadas, un año después estaban en situación de desempleo y el 5% pasó a la inactividad.

Respecto a los migrantes en paro (76 mil personas), el 42,1% encontró un empleo un año después del desplazamiento, mientras que el 49,7% permaneció en desempleo y el 8,2% pasaron a la inactividad. Por tanto, la migración permitió encontrar un empleo a 32.000 desempleados en 2010.

En cuanto a los flujos migratorios dentro del país, la mayor movilidad es intrazona (movilidad dentro de las áreas que componen cada zona: Noroeste, Nordeste, Madrid, Centro, Este, Sur y Canarias2), siendo las principales zonas de movilidad intrazona Canarias, donde el 89,9% de la movilidad es intrazonal, seguida del Este (84,2%), Sur (83,3%) y Noroeste (79,4%).

En cuanto a las corrientes interzonales (movilidad entre de las diferentes zonas), como zonas preferidas de destino se encuentran el Este con el 33,1% de migrantes, Sur con el 16,9% y Madrid con el 13,1%.

La cercanía geográfica es un factor determinante en las migraciones. El principal flujo migratorio interzona sea el de la zona Centro hacia Madrid, con un total de 10.700 migrantes que eligen la capital como destino. Esto supone que casi el 14,5% de los que salen de la zona centro (Castilla y León, Castilla-La Mancha y Extremadura) se dirigen a Madrid.

Por otro lado, todas las comunidades tienen un saldo migratorio global positivo gracias al efecto de la inmigración, pero la zona con un mayor saldo migratorio positivo es el Este con 33.500 migrantes de diferencia entre los que entran y los que salen, seguida de Centro con un saldo de 13.300.

Por grupos de edad (cuadro 2), se puede observar que los jóvenes son los que tienen una tasa de migración más elevada, siendo el tramo de edad comprendido entre los 16 y 20 años el que presenta una tasa de migración más alta (2,22%, más del doble de la tasa general), seguido de los comprendidos entre 20 y 29 años (2,11%).

De estos dos grupos de edad mencionados, los más jóvenes han visto cómo su tasa se incrementaba desde el 1,75% de 2006, hasta el 2,22% de 2010. Lo contrario sucede con los de 20 a 29 años, que han venido reduciendo su tasa desde el 4,39% de 2006 hasta el mencionado 2,11% en 2010. Esta estructura a nivel nacional se mantiene en el caso de los hombres, mientras que son las mujeres de 20 a 29 años las que poseen la tasa de migración más alta dentro de su colectivo.

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En términos generales, los colectivos con mayores tasas de paro son los que más migran, exceptuando los colectivos de edades más avanzadas, principalmente.

Los migrantes que tienen una mayor tasa de paro son los más jóvenes (de 16 a 19 años) y los mayores de 50 (con una tasa de desempleo del 42,3%). No obstante, como excepción, las mujeres migrantes mayores de 40 a 49 años no siguen este patrón, ya que tienen una tasa de paro del 19%, mientras que la de los varones del mismo grupo de edad supera el 40%. Así, teniendo en cuenta que casi el 37% de las mujeres migrantes mayores de 50 años son laboralmente activas, muchas de ellas (80%) tienen un empleo.