EEUU 'saca la escoba' y recoge a Eslovenia tras un nuevo récord de anotación

Los americanos vencieron 76 - 119 a los eslovenos en un nuevo partido sin historia.

 

FICHA DEL PARTIDO

 

ESLOVENIA: G.Dragic (13), Lorbek (12), Z.Dragic (11), Zupan (2), Slokar (7) --cinco inicial--; Balazic (9), Nikolic (-), Prepelic (9), Muric (6), Blazic (-), Klobucar (3), Omic (4).

  

ESTADOS UNIDOS: Irving (12), Curry (6), Harden (14), Faried (14), Davis (13) --cinco inicial--; Thompson (20), Rose (12), Gay (7), Derozan (6), Plumlee (4), Cousins (9), Drummond (2).

  

PARCIALES: 22-29, 20-20, 22-37 y 12-33.

  

ÁRBITROS: Maranho (BRA), Lottermoser (ALE) y Pascual (FIL). Eliminaron a Cousins en Estados Unidos.

  

PABELLÓN: Palau Sant Jordi, Barcelona, 13.674 espectadores.

La selección de Estados Unidos ha ganado con autoridad a Eslovenia (76-119) en un duelo bastante igualado al descanso pero en que el 'Team USA' se comió literalmente a los eslovenos en una segunda parte para enmarcar, por su juego colectivo y el 'show time' que dieron, con récord de puntos en esta Copa del Mundo y en un claro aviso para España de cara a la hipotética final.

  

Primero deberán ganar a Lituania, y España hacer los deberes, pero Estados Unidos ya ha dejado bien claro que llega sin sus más grandes estrellas, pero con un equipo plagados de buenísimos jugadores que igualmente son una constelación, y más bien organizada que nunca. Barrieron a Eslovenia, a quien endosaron 70 puntos en la segunda parte, y con seis jugadores por encima de los 12 puntos.

  

A falta de 6:25 para el final del partido, una entrada a canasta de Derrick Rose puso a Estados Unidos a cien (69-100). Todo un repaso a Eslovenia, una oda al baloncesto NBA con la mejora de una defensa intensa, jugada también con placer. Pero el 'show time' tuvo tiempo de desplegarse, con 'alley oops' de infarto, mates a una y dos manos. Y a todo ello, los eslovenos de invitados de piedra. Quizá mejor haber perdido contra la República Dominicana, podrían pensar en el banquillo esloveno.

  

El 22-37 del tercer cuarto rompió el partido. Ya no hubo igualdad, ni tensión, ni cierta magia por ver cuál sería la reacción de Estados Unidos en caso de final ajustado. No estuvieron para romances los de Mike Krzyzewski, que a buen seguro les propinó una buena charla al descanso. 'Hasta aquí' dijeron, y hasta ahí dejaron hacer a los europeos, movidos como marionetas, jugados por el 'Team USA' al antojo estadounidense.

  

Faried fue un tormento al inicio, 14 puntos hirientes con 10 rebotes incluidos. Después, el tormento serían todos. Les costó mucho a los eslovenos detener al juego interior estadounidense, con los otros 9 puntos de Anthony Davis. Por contra, los hermanos Dragic también formaron parte de la charla de 'Coach K' al descanso junto a Domen Lorbek, pues de los 42 puntos de Eslovenia al descanso, 26 fueron de este trío.

  

Sobrevivió bastante bien hasta el descanso el equipo europeo. Por lo menos, de los visto hasta estos cuartos de final, fueron los que más aguantaron el pulso a Estados Unidos. Primero con el juego exterior, combinado con defensas duras. Después, intentando correr y jugarle de tú a tú al 'Team USA', y poco a poco lograron buenos frutos, hasta que se quedaron exhaustos. Si se quedan con los primeros 20 minutos, pueden irse de Barcelona orgullosos.

  

Pero como siempre, Estados Unidos puso la directa en la segunda parte, poniendo su mejor físico en liza. Y es que el 42-49 con el que llegaron al descanso no les dejó satisfechos y, sobre todo, para nada tranquilos. Además, el base de los Phoenix Suns Goran Dragic puso a su Eslovenia a 5 puntos y metidos de lleno en el partido.

  

Pese al esfuerzo de los hermanos Dragic, que redujeron entre ambos 8 puntos de diferencia en el marcador al inicio del tercer periodo, un parcial de 0-9 dio una máxima de +13 a los norteamericanos, de nuevo amparados en su pareja interior titular. No se rindió Eslovenia, pero cada vez les costaba más no estirar la comba y alejarse de los diez puntos adversos. Al final, bajaron los brazos, abatidos, pese a los cánticos constantes de su afición en el Sant Jordi, que les acompañaron en todo momento en su deriva.

  

Aguantó Eslovenia hasta el descanso, después ya fue a remolque y cada vez más a contracorriente, hasta dejarse llevar al puerto que les destinó Estados Unidos. La máxima llegó a ser de 45 puntos, la exhibición hizo daño en unos eslovenos que seguramente no merecieron tan magno castigo. Ahora, Estados Unidos está a un partido de ir a Madrid a disputar la final, pero para ello deberán ganar a Lituania, que venció previamente a Turquía (73-61).