Dos nuevos tratamientos contra la hepatitis C se incorporan hoy a la financiación pública

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El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad incorpora a partir de hoy al nomenclator de medicamentos financiados del Sistema Nacional de Salud (SNS) dos nuevos tratamientos innovadores de última generación contra la hepatitis C.

Ambas terapias se suman al arsenal terapéutico de antivirales de acción directa que se han aprobado en el último año en España ('Olysio', 'Sovaldi' y 'Daklinza'), todos ellos con una elevada tasa de curación pero también con un precio elevado, y ayudarán a tratar a los casi 52.000 pacientes que ha determinado el Plan Nacional contra la enfermedad, aprobado la semana pasada por las comunidades autónomas.

Uno de estos nuevos fármacos, el 'Harvoni', está comercializado por Gilead y combina el ledipasvir con uno de los principios activos que ya estaban aprobados y ha sido más reclamado por los pacientes, el sofosbuvir, de nombre comercial 'Sovaldi'.

El otro tratamiento, desarrollado por la farmacéutica AbbVie, combina el 'Viekirax' (que contiene los principios activos ombitasvir, paritaprevir y ritonavir) con 'Exviera' (dasabuvir), y está indicado especialmente para los genotipos 1 y 4 del virus, que afectan al 80 por ciento de los pacientes en España.

"Gracias a estos tratamientos y al Plan Nacional la inmensa mayoría de los pacientes van a ser tratados y, por ende, curados", celebraba la semana pasada el jefe del servicio de Digestivo del Hospital Marqués de Valdecilla (Santander), Javier Crespo, que ha participado en la elaboración del plan.


ESTOS FÁRMACOS HAN AYUDADO A BAJAR LOS PRECIOS DEL TRATAMIENTO

Tras su aprobación la semana pasada por el Consejo Interterritorial del SNS, donde están representadas todas las comunidades, el ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, aseguró que la aprobación e incorporación a la financiación pública de estos dos últimos medicamentos ha ayudado a bajar el precio global del tratamiento, que inicialmente hubiera costado a España unos 3.000 millones de euros.

Sin embargo, las negociaciones mantenidas con la industria farmacéutica han permitido cerrar un techo de gasto inicial de 727 millones de euros y una rebaja progresiva mediante varios tramos de precios en función del número de medicamentos administrados.