Doña Cristina niega que la adquisición de Aizoon fuera un "escudo fiscal" frente a Hacienda

El juez sostiene que, con la creación de Aizoon, la pretensión de los Duques de Palma pasaba por crear un patrimonio familiar a repartir por mitad entre ambos socios.

La Infanta Cristina ha asegurado que, como socia al 50 por ciento de la sociedad Aizoon, en ningún momento se ha sentido como un "escudo fiscal" frente al fisco, en contra de lo sostenido por el juez José Castro quien, en el auto mediante el que imputó a la hija del Rey por presunto delito contra la Hacienda Pública y de blanqueo de capitales, apuntó que la adquisición por parte de la encausada de la mitad de esta empresa tenía como objetivo una "aspirada protección fiscal".

 

  

Así lo ha puesto de manifiesto ante las preguntas formuladas por el magistrado, quien le ha inquirido sobre si prestó su conformidad a ser propietaria de Aizoon a partes iguales con Iñaki Urdangarin para evitar que Hacienda pusiese la lupa sobre esta mercantil. Doña  Cristina ha negado este extremo, afirmando que entró a formar parte de Aizoon porque se lo pidió su marido, según han señalado fuentes jurídicas a Europa Press.

  

En este sentido, ha recordado que se trataba de un proyecto que emprendía su esposo en 2003 y consideró oportuno figurar en él. De este modo, ha negado rotundamente que Carlos Masià, notario que participó en la constitución de Aizoon, le advirtiese a ella que, de cara a la puesta en marcha de esta sociedad, no figurase en la misma puesto que le podía acarrear problemas.

  

El propio Masià aseguró en su declaración ante el juez, que recomendó que la Infanta no figurase en Aizoon puesto que era "muy peligroso ponerla en una sociedad expuesta a muchas cosas" y sometida a "muchos avatares, quiebras y concursos".

  

"Pero no fui escuchado", llegó a remarcar durante su comparecencia el pasado mes de noviembre, en la que manifestó que realizó esta advertencia al asesor fiscal del Instituto Nóos, Miguel Tejeiro, quien le respondió que "no habría problema" puesto que, con la Infanta al frente de Aizoon, habría "un trato especial" por parte de la Agencia Tributaria y no habría inspecciones. "Era un escudo ante Hacienda", precisó.

    

Por su parte, el juez sostiene que, con la creación de Aizoon, la pretensión de los Duques de Palma pasaba por crear un patrimonio familiar a repartir por mitad entre ambos socios, y minorar la base imponible del impuesto de sociedades cargando a esta sociedad gastos "estrictamente personales" del matrimonio.