Don Juan Carlos en otra de sus tardes en Las Ventas con brindis de Castaño

Don Juan Carlos y su brindis taurino en otra de sus tardes en Las Ventas

Una tarde más, el Rey Juan Carlos disfrutó de una jornada taurina en la Plaza de Toros de Las Ventas de la capital madrileña para disfrutar de las faenas con motivo de la feria de San Isidro. 

El monarca emérito volvió a tener otra vez la compañía de su hija, la Infanta Elena y de su nieta, Victoria Federica, inseparable ya de su madre.


En esta ocasión Don Juan Carlos disfrutó de Rafaelillo, Javier Castaño y Pérez Mota que mostraron todo su arte en el ruedo con toros de la ganadería de Miura. Su nieta por otro lado estuvo en todo momento muy pendiente de lo que sucedía en el ruedo e incluso se atrevió a comentar algunas de las faenas con sus acompañantes. En todo momento muy correcta y pendiente de lo que le decía su madre.

El diestro Rafaelillo no dudó en brindarle un toro al Rey emérito que recibió la montera con la mejor de sus sonrisas. Tras finalizar la corrida, tanto el Rey como su hija Elena y Victoria Federica se pusieron de pie para aplaudir a los diestros.

Entre los asistentes destaca en esta ocasión Luis Miguel Rodríguez, más conocido como 'El Chatarrero' que acudió a la corrida acompañado de una mujer rubia, acompañante que difiere con la que se le relacionó en su momento, Carmen Martínez Boridú.

Y EL VIERNES, MARICHALAR DISFRUTÓ DE LOS TOROS JUNTO A SU HIJO FROILÁN

Y si Victoria Federica no duda en separarse de su madre, el pasado viernes le tocó al joven Froilán, que disfrutó también de la fiesta nacional junto a su padre, Don Jaime de Marichalar. Convertido en todo un hombrecito, a punto de cumplir 18 años -sólo le queda un mes-, se percibe que su estancia en el internado ha dado los frutos esperados y ahora le va a las mil maravillas en los estudios.

Como un atractivo jovencito, el joven no dudó en presentarle algunas amigas a su padre. Era este mismo pasado viernes cuando se pudo ver a Froilán acompañado por una joven de su misma edad y su hermana Victoria Federica. Para desviar la atención de los fotógrafos allí presentes, la hija de la Infanta Elena ejercía de perfecta cicerone con la atractiva morena mientras Froilán charlaba animadamente con su padre.

Mientras que los tres jóvenes disfrutaban de la corrida de toros desde un lugar más recóndito, lejos de miradas indiscretas, su padre lo hacía desde la barrera, su lugar predilecto en la plaza.