Don Alonso Sánchez de Cepeda y doña Beatriz Dávila y Ahumada volvieron a celebrar su boda en Gotarrendura

El atrio de la iglesia parroquial San Miguel de Gotarrendura, simulando la casa-palacio que los Ahumada tenían en ese lugar, acogió ayer el enlace matrimonial, similar al que se pudo celebrar en el mismo mes del año 1509, entre don Alonso Sánchez de Cepeda y doña Beatriz Dávila y Ahumada, padres de la reformadora del Carmelo que pasaría a la historia con el nombre de Teresa de Jesús.

Cinco actores, con guión y dirección de Juan José Gómez Úbeda y tras previa investigación, llevaron a cabo la recreación  de cómo se celebraban las bodas a principios del siglo XVI, basándose en testimonios de asistentes al acto por aquél entonces.

 

La representación comenzó con la exposición del desarrollo de las escenas por parte de los Maestros de Ceremonias que, acompañados de los sones del grupo “Aires de Gotarrendura”, invitaron a los lugareños a que asistieran al enlace matrimonial que se celebraría tras la llegada a caballo de los novios y acompañantes, procedentes de Ávila y Olmedo.

 

Tras una breve introducción, de por qué la ceremonia se celebró en la casa de la madre de la novia y la necesidad que hubo de pedir dispensa matrimonial para tal fin, dio comienzo la primera parte del acto, en el que doña Teresa de la Cuevas, madre de doña Beatriz, invocó la protección de Dios delante de los novios, les pidió consentimiento y les dio su bendición.

 

Dado que la ceremonia de la velación se celebró en la iglesia de Gotarrendura, según las afirmaciones de testigos de aquella época, los Maestros de Ceremonias explicaron la recreación del rito eclesiástico y a continuación se pasó a la lectura de las Cartas de Casamiento y de Arras, otorgadas por doña Teresa de las Cuevas y don Alonso Sánchez, como la dote que recibiría doña Beatriz.

 

Finalizada la primera parte de la recreación con la lectura de las Cartas, seis matrimonios del lugar celebraron la Renovación de Votos Matrimoniales, con el acompañamiento de la lectura de un poema de la Mística Escritora.

 

Concluida la ceremonia de Renovación de Votos, se continuó con la recreación de los Esponsales, donde don Alonso y doña Beatriz recibieron la felicitación y agasajo por parte de los lugareños y de invitados que asistieron a aquella ceremonia, y que más tarde, acompañados de dulzainas y tambores, se dirigieron en comitiva al Palomar, donde fueron regados con vino y pastas, para regresar nuevamente en comitiva al lugar donde se celebró el banquete, tal y como pudo entonces celebrarse, con guiso de aves acompañado de vino del lagar.