Dolores del Mar: “Las instituciones en España carecen de conexión con el ciudadano”

Carlos Medina, Dolores del Mar y Julio Panizo, durante el curso.

La directora del Master de Protocolo y del Experto en Relaciones Institucionales de la UNED ha afirmado en el curso ‘Adecuación del protocolo a la realidad social: normas, usos y costumbres’ que ella misma dirige, que, en España, las instituciones tienen una “carencia absoluta de conexión con los ciudadanos”, porque “no explican lo que hacen”, una tarea en la que el protocolo puede ayudar.

La directora del Master de Protocolo y del Experto en Relaciones Institucionales de la UNEDDolores del Mar Sánchez, ha participado como directora del Curso de Verano ‘Adecuación del protocolo a la realidad social: normas, usos y costumbres’, que se imparte en Ávila, donde ha subrayado que las instituciones deben ser “conscientes” de las herramientas que tienen a su alcance para comunicar lo que hacen y, así, “facilitar” los servicios a los ciudadanos.

 

De la misma forma, el profesor asociado del Departamento de Comunicación de la Universidad Pompeu Fabra y de la Universidad de Vic, Julio Panizo, ha subrayado que la sociedad, hoy día, “vive pendiente de la comunicación”, sobre todo a través de las redes sociales, por lo que las instituciones públicas tienen “mil formas” de transmitir.

 

En este sentido, el exdirector de Protocolo y Relaciones Externas del Ministerio de Defensa, Carlos Medina, que también ha participado en el curso, ha resaltado que, entre todas las instituciones y organismos, las Fuerzas Armadas ha sido la institución que “más radicalmente se ha transformado en los últimos 40 años”, con cambios sustanciales, como la incorporación de la mujer, la modificación del reglamento o transformaciones orgánicas “importantísimas” que han influido en el protocolo y en sus ceremonias.

 

Proclamación del rey

 

“El protocolo militar se adapta a los tiempos modernos”, ha añadido, para resaltar también que esos cambios se han producido también tras la abdicación del rey Juan Carlos.

 

Ello es así porque don Juan Carlos y doña Sofía mantienen el título de reyes y a ellos se les puede hablar con el título de “majestad”, mientras que los recién proclamados reyes de España tienen el título de “altezas”, al igual que sus hijas. Por su parte, las hermanas del rey continúan siendo “infantas”, aunque ellas ya no forman parte de la familia real, un concepto que viene determinado por la línea de sucesión.

 

Además, el rey don Juan Carlos, según han explicado, continúa siendo capitán general en segunda reserva, algo que, en la Historia de España, sólo se le había concedido hasta ahora al general Gutiérrez Mellado.

 

En este sentido, los expertos han subrayado que los cambios, con la proclamación de Felipe VI, se han producido no sólo en elementos externos, como los símbolos reales, que han pasado a ser de color rojo carmesí, o la desaparición de los elementos religiosos –Biblia y crucifijo- en la jura de cargos, sino también en el “orden” o “preferencia” a la hora de situar a don Juan Carlos y doña Sofía, que han quedado junto a la Princesa de Asturias y a la infanta Sofía.

 

No obstante, Dolores del Mar ha llamado la atención sobre un hecho que tuvo lugar en el acto de firma de la abdicación, con la aparición de Elvira Fernández, la mujer del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, junto a los presidentes del Congreso y el Senado, haciendo las veces de “primera dama”, un título que en España no existe, porque la primera dama es la reina.

 

De la misma forma, en el acto de proclamación, tras el nuevo rey, tendría que haberse situado el ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, como Notario Mayor del Reino, en vez del presidente del Gobierno, porque, tal como se hizo, “se da a entender que la Monarquía está supeditada al poder ejecutivo cuando, en realidad, está supeditada al poder legislativo”.