Diputado del PP critica las camisetas reivindicativas de otros parlamentarios y dice que el Congreso no es una piscina

El diputado del PP por Lugo Joaquín García Díez ha criticado las camisetas reivindicativas que en ocasiones lucen diputados de los grupos minoritarios en el Congreso y la "permisividad" con la que, a su juicio, las utilizan. "Si en muchos lugares se impide entrar en chanclas y vestidos de cualquier manera, en la casa que representa la soberanía popular el nivel de exigencia no debería estar a la altura de una piscina pública", se queja.
MADRID, 21 (EUROPA PRESS)



En un artículo publicado en su página personal de Internet, bajo el título de 'Guión circense', que recoge Europa Press, García Díez denuncia que este tipo de vestimenta, unido al comportamiento de algunas de sus señorías no contribuyen a mejorar la imagen de los políticos.

Aún a riesgo de que le tilden de "clasista" o le digan "cosas más gruesas", García Díez sostiene que la indumentaria utilizada por algunos diputados y sus "gestos, expresiones y comportamientos" son "equivocados". "Y su permisividad, inadecuada", apostilla.

INVITADOS PARA "CALENTAR EL AMBIENTE"

"El color de la camiseta y los eslóganes se van modificando pero el guión es siempre parecido. Un discurso demagógico y falto de rigor acompañado de invitados 'ad hoc' que calientan el ambiente, aumentan la presión y consiguen finalmente la foto adecuada", sostiene el diputado lucense.

En su opinión, el objetivo de ese "guión" es que los ciudadanos se queden "con el titular y la foto curiosa" y no con el contenido de los debates, las medidas que se aprueban en la Cámara y los "logros del Gobierno".

"Nos quedamos con la foto de los pechos y las camisetas de quienes actúan como actores invitados o como protagonistas de este tipo de guión. Ahora el Congreso tiene goteras, como si en lugar de una buena cubierta tuviera una carpa. Entre luces y taquígrafos el escenario adecuado para un guión circense", lamenta García Díez.

Desde su punto de vista, "las instituciones deben exigir un mínimo de decoro, saber estar y urbanidad". "Si en muchos lugares se impide entrar en chanclas y vestidos de cualquier manera, en la casa que representa la soberanía popular el nivel de exigencia no debería estar a la altura de una piscina pública, ni tampoco permitir que se confunda el escenario de un mitin de campaña con la tribuna de oradores en una intervención a favor o en contra de las propuestas políticas de cada cual", avisa García Díez.