Devaluar el peso no es la panacea para Argentina, según Moody's

La devaluación del peso consentida por las autoridades argentinas, que provocó la semana pasada la mayor depreciación de la divisa argentina frente al dólar desde 2002, resulta negativa para el perfil de crédito de bancos, empresas y aseguradoras que operan en el país, y no es la panacea para la situación de la deuda soberana de Argentina.


LONDRES, 27 (EUROPA PRESS)



"La devaluación no es la panacea para los problemas de crédito de Argentina", advierte Moody's, que subraya que la profunda caída de la cotización del peso se produce sin que haya "un aparente plan para contener los efectos inflacionistas de la devaluación".

De este modo, la agencia augura que tras la depreciación del 33% sufrida por el peso en su cotización frente al 'billete verde' en 2013, su valor caerá un 50% adicional este año, hasta rondar los 12 pesos por dólar, mientras que los pronósticos de inflación apuntan a un incremento de los precios superior al 30% este año.

En su análisis, Moody's señala la importante disminución de las reservas argentinas de divisas, que han bajado en casi 20.000 millones de dólares en los dos últimos años, como consecuencia de los desequilibrios macroeconómicos acumulados.

En este sentido, la calificadora de riesgos señala la fuga de capitales registrada en el país austral en los últimos años, lo que ha reducido las reservas de divisas a menos de 30.000 millones de dólares, frente a los 52.000 millones de dólares a mediados de 2011, así como el debilitamiento del superávit comercial argentino, que cayó un 50% interanual en los nueve primeros meses de 2013.

"Salvo esfuerzos creíbles y sostenidos para reducir el déficit fiscal y contener los efectos inflacionistas de la monetización del déficit del banco central, no es probable que la devaluación de la semana pasada alivie las continuadas presiones externas sobre Argentina", explicó la agencia.

LA POLÍTICA SOBRE EL DÓLAR NO ESTÁ CLARA.

Por otro lado, Moody's señala que el reciente intento de aliviar las presiones en los mercados por la escasez de dólares en Argentina mediante la retirada parcial del 'cepo cambiario' ofrece signos de que la política respecto al dólar "no está clara todavía".

"En lugar de calmar la ansiedad, la formulación por parte de Argentina de políticas al azar probablemente contribuya a perpetuar la incertidumbre y exacerbar el nerviosismo", añade.

De este modo, los expertos de Moody's sostienen que, aunque a corto plazo la devaluación puede contener las presiones sobre las reservas de divisas, sigue sin estar claro qué políticas adoptará el Gobierno para hacer frente a las causas subyacentes de la fuga de capitales, combatir la inflación y resturar la confianza de los inversores, por lo que probablemente la calidad de la deuda argentina seguirá bajo presiones negativas.

LASTRARÁ A BANCOS, EMPRESAS Y ASEGURADORAS.

En el caso de los bancos que operan en Argentina, la agencia de calificación considera que la devaluación del peso servirá para deteriorar la calidad de los activos en poder de las entidades, ya que la cada vez mayor inflación debilita el poder de compra de los hogares, dificultando su capacidad de hacer frente al servicio de sus deudas.

Asimismo, Moody's señala que la medida reducirá la rentabilidad del sector financiero por sus operaciones en Argentina, puesto que forzará a las entidades a elevar el tipo de los depósitos ofrecidos para atraer el ahorro de sus clientes.

Respecto a las empresas, la agencia advierte de que la devaluación resultará negativa para aquellas compañías que generen una parte considerable de liquidez en el país y cuenten con deuda denominada en dólares, pues cada vez les resultará más costosa de afrontar.

Las empresas que venden en Argentina, que ya se enfrentan al efecto de la elevada inflación en la demanda doméstica, verán esta situación exacerbada, mientras que las empresas que importan materias primas o tienen algún coste denominado en dólares sufrirán un incremento de sus gastos.

Por su parte, las aseguradoras verán debilitada su rentabilidad en el país, así como disminuídos sus ratios de adecuación de capital por el aumento de los costes.