Detenidos por estafa cuatro albañiles extranjeros que asfaltaban con 'chapapote'

La Policía Nacional ha detenido a tres hombres, dos ingleses y un irlandés, y a un menor, como presuntos autores de un delito de estafa por realizar reparaciones con un material parecido al 'chapapote' simulando que era asfalto.

Los tres hombres detenidos son D.I.G.S. de 36 años; N.T.H de 42 años, y J.W.S. de 18. Dos de ellos tenían antecedentes y fueron puestos a disposición judicial, mientras el menor quedó ingresado en un centro, pendiente de comparecer ante la Fiscalía de Menores.

Según han informado fuentes policiales, el pasado 11 de febrero un ciudadano acudía a las dependencias policiales para informar de que dos días antes los componentes de una cuadrilla de albañiles, a bordo de dos vehículos, le ofrecieron reparar el vial que se encuentra junto a su domicilio, ofertándole muy buen precio.

Los obreros echaron una especie de 'chapapote' y, tras cobrar los 1.100 euros acordados, desaparecieron, sin volver para verificar el asfaltado, que se fue diluyendo con la lluvia caída, quedando el suelo al descubierto.

El martes por la mañana, una llamada al 091 solicitó la presencia policial en calle Pedroso, donde habían sido localizados los supuestos estafadores, realizando otro asfaltado.

Al llegar, los agentes comprobaron que había cuatro obreros trabajando en un pavimento. Mientras los identificaban, un vecino les contó que días antes uno de ellos, con acento británico, se había acercado a su casa y le había ofrecido asfaltar la entrada del garaje por 600 euros, para lo cual, según dijo, iban a utilizar los restos de una obra que estaban haciendo en Santander, pero con el que no llegó a presupuestar ni concretar la obra.

Esa misma mañana, el individuo volvió a presentarse en su domicilio, esta vez acompañado de otros tres supuestos albañiles, que comenzaron a realizar trabajos de la obra aún no pactada, como echar paladas de un chapapote negro. Al tiempo, el primero de ellos realizaba mediciones y le reclamaba los 600 euros por adelantado, diciéndole que lo acabarían al día siguiente.

Como el vecino no quería entregarles el dinero hasta que finalizasen la obra, insistieron en que le acompañarían al banco, pero al desconfiar y sentirse presionado, sólo les entregó 280 euros que llevaba.

Ante estos hechos, se detuvo a los cuatro sospechosos, por un supuesto delito de estafa.

En la investigación se comprobó que los detenidos habían fijado su residencia en Cantabria y utilizaban dos vehículos de alquiler en sus desplazamientos, para transportar una hormigonera, herramientas y el falso asfalto, compuesto de una mezcla muy pobre de grava, alquitrán y gasoil.