Detenido el responsable una bodega clandestina que falsificaba vinos de Jerez

La Guardia Civil ha clausurado una bodega clandestina dedicada a la falsificación de vinos de la Denominación de Origen Jerez-Xérés-Sherry y Manzanilla-Sanlúcar, deteniendo a su responsable como presunto autor de un delito contra la propiedad industrial y otro de fraude al consumidor. 

En la denominada 'operación Resaca' se han intervenido 41.000 litros de vinos con denominación de origen falsificados y cerca de 200 litros de alcoholes y esencias.


Según detalla la Benemérita en un comunicado, la operación se inició con motivo de las inspecciones en materia de seguridad alimentaria que se realizan con motivo de las distintas ferias y eventos que se suceden en la provincia de Cádiz, donde los agentes detectaron unas partidas de vinos que, bajo la denominación "manzanilla especial para rebujito", se estaban ofreciendo a los caseteros por un precio muy inferior al del coste de producción de este tipo de caldos.

Así, se estableció un dispositivo para localizar y ubicar la empresa distribuidora y la bodega de origen para verificar el fraude que se estaba cometiendo. Fruto de este dispositivo, los agentes incautaron vinos que estaban preparados para ser comercializados, evitando de esta forma que llegaran a los consumidores. Posteriormente, se solicitó a la consejería competente de la Junta de Andalucía el análisis de los mismos.

DEFICIENCIAS HIGIÉNICO SANITARIAS

Durante la inspección, los agentes detectaron que miles de litros de vino se almacenaban en contenedores de plástico reciclados que no estaban preparados para albergar productos destinados al consumo humano.

Además, los guardias civiles detectaron en la bodega varias deficiencias en materia de seguridad alimentaria, por lo que se dio aviso a los servicios de Salud de la Junta para que los inspectores tomaran las medidas de inmovilización y clausura cautelar de las instalaciones y los productos.

Esta comercialización presentaba dos problemas fundamentales, por un lado el de los productores, ya que no pueden competir en precio contra estos productos y pierden ventas, y, por otro, el desprestigio hacia un producto con denominación de origen.

Al responsable de la bodega clandestina clausurada se le imputan delitos contra la propiedad industrial y fraude al consumidor, así como varias sanciones por las deficiencias higiénico sanitarias de elaboración, conservación y envasado de los productos.

La operación ha sido desarrollada por el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil de Cádiz en colaboración con la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía.