Detectan genes clave para el estudio y tratamiento de la malaria aviar

Genes clave para el estudio de la malaria aviar

Investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) han estudiado la relación entre los genes MHC-I, un grupo de proteínas que se encarga de la activación del sistema inmune, y las infecciones que provocan en las aves los parásitos sanguíneos Haemoproteus y Leucocytozoon. 

Los genes MHC-I participan en la regulación del sistema inmune adaptativo jugando un papel muy importante en los tratamientos de cáncer, resistencia a enfermedades o trasplantes en humanos. "Se trata de proteínas que podríamos llamar llave porque reconocen la llegada de proteínas extrañas al cuerpo y proceden a su eliminación mediante la activación, o no, del sistema inmune", ha explicado el investigador del MNCN Santiago Merino.

Esta investigación se ha llevado a cabo con una población de herrerillos comunes, 'Cyanistes caeruleus', una especie modelo en ecología evolutiva. "Nuestro grupo lleva varios años estudiando estos genes dentro del campo de la ecología lo que nos ha permitido responder a temas relacionados con la evolución o la parasitología en aves", ha señalado Juan Rivero, investigador también del MNCN.

Los análisis realizados han revelado que la intensidad de la infección por Leucocytozoon varía en función de la edad del ave y la versión del gen o alelo del MHC activado en cada caso. "Si bien no hemos encontrado relación en la activación de estos genes para Haemoproteus, si la hemos detectado con Leucocytozoon", ha indicado el científico.

En este segundo caso se ha podido comprobar cómo la infección es más severa cuando afecta a individuos más jóvenes que además portan el alelo UA117 pero es más débil en adultos con el alelo UA104.

Los autores del trabajo, que ha sido publicado en 'Journal of Avian Biology', han indicado que en la naturaleza las aves están sujetas a muy diversas infecciones y los individuos con el conjunto de genes más apropiados para controlar las infecciones más importantes en cada población son los que tendrán más probabilidades de sobrevivir. Las relaciones observadas en la población estudiada evidencian que los genes MHC-I no se relacionan con la eliminación total de los parásitos sino con el control de la infección.