Después de las lágrimas….la locura

El pasado domingo después de ríos y ríos de lágrimas los carcaixentins no se fueron a los hoteles a llorar. Para ellos el fuego purificador de la Falla es sinónimo de alegría y fiesta, y de comenzar el trabajo para el próximo año. Así se lo pasaron en su “casa” abulense después de que los abulenses se fueran a dormir

Miles de personas rodearon el Lienzo Norte de la muralla para contemplar los fuegos artificiales y la cremà de la Falla de Ávila, entre ellos los más de 600 valencianos venidos desde Carcaixent para la ocasión. Hicieron un corro alrededor del fuego, lloraron y pusieron todo su sentimiento y emoción mientras el fuego quemaba el trabajo realizado un mes y medio antes por los artistas falleros.

 

Y además, este año era la segunda vez que vivían este momento importante, aunque la primera vez que las trece comisiones falleras de Carcaixent lo hacían juntos en una “tierra extraña”, bueno ya no tanto porque Ávila estará en su retina y en sus corazones.

 

Y a pesar de los muchos actos realizados durante el fin de semana, de no haberles dado tiempo a reponerse de las Fallas en su localidad, antes de despedirse de nuestra tierra no pararon de bailar, saltar y reír; desde el más pequeño hasta el “mayor”, porque aquí la edad no importan.

 

Ahora, después de un largo viaje y unas horas de merecido descanso, ya están trabajando en las Fallas del año que viene, quién sabe si volverán y nos contagiarán de su alegría y buen humor.

 

Si no fuera así, gracias por este fin de semana inolvidable.