Desmantelado un "sofisticado" laboratorio indoor de marihuana en Burgos en una operación con dos detenidos

Laboratorio de Marihuana

La Guardia Civil ha detenido en un municipio del alfoz de Burgos a G.R.P., de 30 años, y a S.V.P., de 23 años, como presuntos autores de un delito contra la salud pública por tráfico de drogas y adicionalmente por defraudación de fluido eléctrico. Además, se ha desmantelado un "importante" laboratorio indoor de marihuana.

La investigación se remonta al pasado mes de enero de 2015 cuando agentes de las fuerzas del puesto de Sotopalacios obtuvieron indicios suficientes para sospechar de la ubicación de un laboratorio de marihuana en una urbanización de su demarcación.

  

El Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga de Policía Judicial de la Guardia Civil de Burgos (EDOA) se hizo cargo de la investigación en el marco de la 'Operación AMPERIO' y contaron con la colaboración del Puesto de Sotopalacios en las primeras fases para localizar el domicilio donde se había instalado el laboratorio.

  

Fruto de este cerco, al sentirse vigilados y para no ser descubiertos, los sospechosos cambiaron de domicilio y se trasladaron a otra localidad.

  

En la nueva vivienda, vigilada discretamente durante meses, había un laboratorio encubierto. Se trataba de un chalé adosado que pasaba desapercibido, situado en una urbanización, habitado por dos personas. "El adosado se integraba en el entorno para no levantar desconfianzas", ha precisado las mismas fuentes que han indicado que nadie sospechaba de los dos jóvenes ni de su ilícita actividad "a los que muchos de los propios vecinos ni conocían". Además, estos jóvenes carecían de ingresos por actividad laboral reconocida.

  

El pasado miércoles 10 de febrero, ante la "fundada sospecha" de una reciente recolección y la existencia de una nueva plantación se procedió al registro de la vivienda donde los agentes localizaron en lo que sería el salón, de unos 25 metros cuadrados, un "laboratorio extremadamente sofisticado y especializado" para el cultivo y elaboración sistemática y metódica de marihuana.

  

Otra estancia estaba dedicada a secadero, lugar donde fue aprehendido un "elevado número" de cogollos en proceso de secado.

  

"Destaca la moderna y profesional instrumentación intervenida, con lámparas especiales de gran potencia, bombas de agua, sistemas de riego de cultivo cien por cien hidropónico caracterizado por el empleo exclusivo de agua y nutrientes para el desarrollo y floración de la planta, desestimando el empleo de sustrato", han relatado desde la Guardia Civil.

  

Este laboratorio "indoor" estaba equipado con ventiladores, material aislante, decenas de metros de cableado para instalación eléctrica, termostatos y herramienta útil para el cultivo, elaboración y preparación de la droga además de una "variada gama" de nutrientes que precisa este característico cultivo y una picadora industrial que utilizaban para triturar los cogollos una vez obtenidos de la planta.

  

Según han significado desde la Guardia Civil, llama la atención el "impecable, completo y eficaz acondicionamiento interior" provisto de filtros y extractores de aire para disipar y disimular entre los vecinos el fuerte olor que desprende la planta.

  

La instalación permitía la recolección de al menos cuatro cosechas anuales, "generosas en producción y calidad", debido a la excelente variedad cultivada.

  

En total, han sido aprehendidas 300 plantas verdes de marihuana, de 30 centímetros de altura; 7 kilogramos de marihuana seca y dispuesta para su consumo; 20 gramos de hachís; 305 euros en billetes y una escopeta de caza y su guía de pertenencia.

  

Además, el registro domiciliario ha destapado una defraudación de fluido eléctrico, al detectarse "un puenteado" en la instalación. Con la colaboración del Servicio de Defraudación facilitado por la empresa suministradora de energía eléctrica, IBERDROLA, que inspeccionó el tendido se disiparon las sospechas al detectarse un consumo al día diez veces superior al más elevado del resto de viviendas vecinas. La cantidad defraudada se estima pudiera alcanzar los 28.000 euros.

  

La investigación ha sido dirigida por el Juzgado de Instrucción Nº 3 de Burgos y coordinada por el EDOA de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de Burgos, colaborando Fuerzas de Seguridad Ciudadana y Servicio de Defraudación de la compañía eléctrica IBERDROLA.