Desmantelada una red criminal que defraudó 150 millones de euros en IVA en varios países de la UE

La Guardia Civill, con el apoyo de Eurojust y Europol, ha detenido a nueve personas, tres en España, dos de ellas en Málaga y una en Alicante, en el marco de la operación VÉRTIGO con la que se ha desmantelado una organización criminal que ha defraudado 150 millones de euros en IVA en varios estados de la Unión Europea.

Además, la operación, en la que han participado 12 países (República Checa, Alemania, Países Bajos, Polonia, España, Reino Unido, Bélgica, Chipre, Dinamarca, Irlanda, Luxemburgo y Ucrania), ha culminado con veintiocho registros, entre ellos, dos en Málaga, dos en Alicante y uno en Mallorca.

El fraude realizado contra la Hacienda Alemana a través del IVA ilegalmente soportado y repercutido, se estima en más de 100 millones de euros, mientras que en los Países Bajos se han defraudado al menos 30 millones de euros y en República Checa y Polonia ha ascendido a más de 10 millones de euros en cada uno.

Según ha informado Guardia Civil a través de un comunicado, la operación se inició cuando investigadores de los Países Bajos y Alemania observaron cómo eran devueltas grandes cantidades de IVA a varias empresas mediante un tipo de fraude financiero denominado "fraude carrusel", consistente en la tributación del IVA mediante complejas operaciones intracomunitarias con las que se pretende dificultar el control fiscal.

La organización también utilizaba las llamadas plataformas bancarias alternativas consistentes en las que personas físicas o empresas hacían de gestores de capitales mediante cuentas virtuales, para gestionar el dinero de terceras personas y así poder realizar transferencias de fondos procedentes de otras actividades criminales o del blanqueo de capitales.

FRAUDE CARRUSEL

El fraude denominado carrusel consiste en que una empresa ficticia administrada por testaferros o personas interpuestas o insolventes realiza una adquisición de algún producto real o ficticio a otro país intracomunitario en la que se auto-repercute y simultáneamente se deduce la cuota de IVA. Posteriormente lo venden en el mercado interior a otra empresa la cual debe soportar el IVA por dicha operación, adquiriendo consiguientemente el derecho a su deducción.

En este sentido, una vez realizada la venta, la primera empresa desaparece sin haber ingresado el IVA repercutido al comprador, generando por tanto un perjuicio a la Hacienda Pública en dicha cuantía.

Asimismo, la segunda empresa, que cumple con las obligaciones fiscales y se deduce las cuotas soportadas por la primera empresa, vende este producto a una tercera empresa con un estrecho margen de beneficio, consiguiendo de esta forma hacer de empresa "pantalla" entre la primera y la tercera empresa.

En este contexto, la empresa destinataria final puede seguir dos estrategias distintas: por un lado funcionaba como una empresa normal que había adquirido dicha mercancía a un precio muy inferior al de la competencia, o por otro lado reiniciaba nuevamente la misma cadena de fraude vendiendo la misma mercancía a un país comunitario para solicitar la devolución del IVA soportado por tratarse de una entrega intracomunitaria exenta.