Degustaciones en el Centro de Desarrollo Rural Valle del Tiétar dentro del Proyecto "Consumir para Conservar"

Ensalada de judías de El Arenal

Las degustaciones fueron una de caldereta de cabrito de raza Guisandesa, que tuvo lugar en Guisando el pasado 8 de noviembre, y otra de Judías de El Arenal que tuvo lugar el día 12.

Consumir para Conservar: Es un proyecto financiado por el Ministerio de Agricultura,  Alimentación y Medio Ambiente. La iniciativa, se ha puesto en marcha gracias a la Colaboración de varios Grupos de Desarrollo Rural de Galicia, Castilla y León, Castilla La Mancha, Madrid y Andalucía.


Este proyecto se ha realizado con tres productos de nuestra tierra; la cabra de raza Guisandesa, la cereza de la Sierra de Gredos y la Judía de El Arenal. Con esta iniciativa se pretende trasladar la importancia de poner en valor estos productos de nuestra biodiversidad productiva de cara al consumidor y promover con ello un consumo responsable para la biodiversidad: la que conservan los propios productos y la biodiversidad silvestre a la que favorece la producción de los mismos.


Se trata pues de dar a conocer estos productos, sus cualidades, su calidad y su relación con la conservación de especies concretas de la biodiversidad silvestre, los ecosistemas, cultura, tradiciones y el paisaje humano y natural de nuestro territorio.


En cuanto a la cabra Guisandesa: Sólo existen dos explotaciones que aún tienen esta raza de Cabra, La Guisandesa. Entre los dos ganaderos no llegan a las 400 cabezas de ganado.


No se ha podido registrar como raza autóctona al no haber al menos 5 ganaderos para crear una Asociación.

El mayor tamaño de los Cabritos al nacer (4-5 kg a diferencia de los 2-3 kg. de otras razas) y el rápido crecimiento, que hace que se puedan llevar a la venta más rápido que otras variedades (en un mes alcanzan los 10- 12 kg) es un carácter diferencial de esta raza pero no está suficientemente valorado en el mercado La calidad de la carne es apreciada por los
restauradores de la zona.


La altitud a la que pastan estas cabras, es una ventaja competitiva que sirve además para la conservación del medio y el control de la masa vegetal. Esto favorece una menor incidencia de los incendios forestales.


En cuanto a la Judía de El Arenal se refiere, es una judía pequeña y aplanada, con un tacto suave y un sabor “muy fino”. Existe muy poca producción: estas judías son muy laboriosas de cultivar, pues requieren requisitos especiales como la necesitad de aguas muy frías y limpias, una altitud elevada y tutores altos en zonas con abundante aire, haciendo muy costosa y artesanal su obtención.


Debido a la altitud, pendiente del terreno y a su localización los huertos de cultivo son pequeños y cada vez más escasos.


La judía tiene un alto contenido en proteínas, pueden comerse de diversas formas, pero siempre cocidas.


Esta degustaciones se han realizado con el fin de dar a conocer estos productos de nuestra zona, y consumiéndolos lograremos que se sigan produciendo y no desparezcan. Asimismo durante las mismas se han repartido folletos y un libro de recetas en las cuales en ingrediente principal son estos tres productos.