De la muerte del canapé al triunfo del Protocolo

El curso de la UNED “El protocolo y la organización de eventos corporativos: técnicas y estrategias” ofrece durante tres días una análisis de una ciencia multidisciplinar y transversal pero que cada día es más demandada por empresas e instituciones. La base del curso es buscar fundamentos epistemológicos para darle la credibilidad que merece

El protocolo se confunde muchas veces con saber comer, las buenas maneras y la etiqueta, pero según Dolores del Mar Sánchez, directora del curso, “el protocolo es una ciencia multidisciplinar y transversal que engloba ciencias como el derecho, la comunicación, la historia y la historia”.

 

El curso pretende ser un foro de debate entre profesores y alumnos, que sirva para definir los fundamentos epistemológicos y actualizar el conocimiento sobre esta materia para darle mayor credibilidad. Y es que el protocolo es “un orden geométrico que pretende igualar y mejorar la imagen de la institución pública o privada”.

 

El protocolo no es solo saber cómo se pone una mesa, cómo colocar una presidencia y unas banderas, que es algo que se aprende desde el primer momento, “es una disciplina que se aprende con el convencimiento que nada garantizará mejor la igualdad que el protocolo”.

 

Pero es que en la sociedad no se puede tratar a todos por igual sino dar a cada uno lo suyo; “por ejemplo, un jefe de estado representa a millones de personas y por eso tiene que ser tratado diferente cuando ejerce su cargo público, otra cosa es en el ámbito personal que el protocolo no funciona y te puedes ir a tomar una copas con él de forma distendida. Ese personaje tiene un papel y una función pública y recibe un reconocimiento por su representatividad”.

 

Gerardo Correas, director de la Escuela Internacional de Protocolo, añadió que “lo que se pretende con el curso es desarrollar el protocolo, una “nueva disciplina”, que irrumpe dentro del mundo de las instituciones públicas y privadas, y que corresponde al 6 ó 7% del PIB español”. La mayoría de la gente que realiza estudios de protocolo consigue en un porcentaje muy amplio encontrar trabajo y desarrollarse en el sector.  

 

Según Correas, lo importante en protocolo “es establecer los objetivos, el canapé ha muerto y hay buscar un retorno, porque si no, no sirve para nada, si no mejora una cuenta de resultados no sirve para nada”. El protocolo es una nueva disciplina o mejor dicho una antigua disciplina que irrumpe en un mundo nuevo.

 

El protocolo garantiza la seguridad del acto y de las personas, no debe tener fallos ya que facilita las Relaciones Públicas de las empresas, se utiliza para transmitir un mensaje y además “es la mejor herramienta de marketing empresarial, y eso lo saben las grandes empresa, según Sánchez.