De la Lista Roja de patrimonio en peligro a nuevo emblema de Toro

El Alcázar de Toro, recuperado para uso turístico con Las Edades del Hombre, ha sido cárcel y matadero desde el siglo XII, pero llevaba décadas en peligro a pesar de haber sido declarado como bien protegido. En su reforma se han sacado diez toneladas de basura.

Toro ha recuperado la dignidad para uno de sus emblemas, el Alcázar, que llevaba décadas en riesgo de perderse por la falta de cuidado y mantenimiento y que, gracias a una inversión y a Las Edades del Hombre, ha sido recuperado para un uso turístico. Justo a tiempo para que el municipio pueda anunciar que pronto saldrá de la Lista Roja del Patrimonio, en la que se incluyen monumentos en peligro.

 

Según la asociación que hace la lista, el alcázar fue construido por Alfonso IX entre 1188 y 1195 y su forma actual fue configurada a partir de 1283, fecha en la cual Sancho IV donó Toro y su alfoz a su esposa María de Molina. En el siglo XV ya sirvió de prisión para los franceses y en el siglo XIX fue matadero y cárcel.

 

De planta cuadrada y estructurado en torno a siete torreones, formó parte del primer recinto defensivo de la ciudad, en la parte más alta y junto a una muralla natural excavada por el río Duero en cuya vega, el 1 de marzo de 1476, tuvo lugar la histórica Batalla de Toro entre partidarios de Isabel la Católica y Juana la Beltraneja. La desdicha de haberse posicionado a favor de la Beltraneja en tiempos de los Reyes Católicos y de los comuneros en época del emperador Carlos, hizo que el alcázar estuviera deshabitado en días de Felipe II; se sabe incluso que fue desalmenado para mermar sus defensas y evitar una posible sublevación.

 

Hasta 1505 albergó las famosas tablas de Juan de Flandes que compusieron el retablo de Isabel la Católica y que hoy lucen en el Palacio Real de Madrid y en varias colecciones extranjeras. A finales del año 2012 una parte del muro del perímetro exterior se derrumbó por su mal estado de conservación. 

 

 

 

Justo aquel año fue declarado Bien de Interés Cultural, en la categoría de Monumento, no sólo el edifico está declarado sino que también su entorno se encuentra protegido para velar por la adecuación ambiental de los alrededores y ampliar su protección visual y paisajística.

 

Sin embargo, desde hace décadas se encontraba en un estado de abandono y suciedad total. Las asociaciones y colectivos que en él se alojan conviven con la ruina y la falta de mantenimiento que presenta. Presentaba hace tan solo unos meses un estado de abandono total y se encontraba en la Lista Roja de Patrimonio con graves problemas de desprendimientos, humedades, abandono y la acumulación de diez toneladas de chatarra y basura que han sido extraídas.

 

Ahora se ha recuperado y su aspecto es totalmente diferente. El espacio remozado, que ha supuesto una inversión de 100.000 euros, incluye una Oficina de Turismo, espacios de interpretación de la ciudad, una sala de exposiciones, el mirador de las torres y el paseo por el adarve, y en las próximas semanas quedarán habilitadas también una sala de conferencias y una sala de reuniones.

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