¿Cuánto cuesta celebrar una comunión en Ávila?

Foto: Europa Press

Según un informe elaborado por  la Unión de Consumidores de Arévalo y Comarca-UCE, la media, para 25 invitados, asciende a 2.000 euros. La mayor partida del gasto se la lleva el banquete, seguido del vestuario de los niños y el resto de la familia para la ocasión.

El informe elaborado por la Unión de Consumidores de Arévalo y Comarca-UCE, sobre el gasto que debe afrontar una familia en nuestra comunidad ante la celebración de una Primera Comunión, nos refleja que se convierte en un verdadero reto para la economía doméstica. Para la redacción de este informe se han realizado 350 estadísticas, en diferenes puntos de la provincia y la capital.

 

Esta ceremonia que ha adquirido, a nivel de gasto, una notable importancia en la economía familiar teniendo en cuenta su organización y presupuesto, para una media de veinticinco invitados se encuentra sobre los 2.000€.

 

Con respecto al año anterior se aprecia una tendencia al alza en los precios cercana al 3% , especialmente en el vestido y la comida, si bien el gasto total se mantiene a  través de un control más férreo del mismo; menos en la elección del vestido y más en los complementos,  incluso en los reportajes del evento llevándolos a cabo algún familiar; y lo que es más interesante, buscando y comparando más los precios del mercado, lo que favorece las opciones de elección.

 

Como gastos más relevantes en el informe aparecen los del banquete seguido del vestuario y los complementos, a los que se añaden los recordatorios, el reportaje fotográfico y la peluquería.

 

En cuanto al vestuario, en el caso de las niñas, el vestido supone de media los 318 €.  Para el niño, la ropa suele ser más barata, además hay una mayor diversidad dependiendo del tipo de traje que se escoja.

 

La mayor partida del gasto se la lleva el banquete. En este sentido, se  recomienda para disminuir este gasto realizar una merienda o comida familiar, a ser posible en casa, con un número de invitados reducido. Normalmente, lo que se hace es negociar con el gerente y elegir un precio de menú; Otro aspecto a tener en cuenta es consultar en el restaurante si existe la posibilidad de encargar un menú especial para niños.

 

 Lo más usual es encontrar el precio medio por cubierto sobre 40-42 euros, teniendo en cuenta que esta cantidad se incrementa en función del tipo de restaurante y también dependiendo de cada provincia, por lo que es muy importante comparar precios y la calidad exigible.

 

No suelen faltar en las comuniones los recordatorios. El coste medio de cada uno se mantiene en 3 euros. Si se realizan sólo fotos de estudio o bien si se encarga un reportaje adicional durante la celebración, que suele ser lo más habitual, en este caso el coste puede estar alrededor de los 312€, para un álbum de 40 fotos, tres ampliaciones y CD.

 

A todo esto hay que añadir el desembolso, nada desdeñable, del propio vestuario al completo de los familiares más directos del niño o niña.

 

La Unión de Consumidores de Arévalo y Comarca-UCE  ofrece una serie de recomendaciones para abaratar este desembolso a las familias:

 

- Elaborar un presupuesto previo acorde con las posibilidades económicas de la familia y ceñirse a éste en la medida de lo posible, para evitar excesos  y endeudamientos innecesarios.

 

- Introducir en el presupuesto los gastos previstos y un margen para posibles añadidos.

 

- No dejarse influir por los reclamos publicitarios ni por el consumismo cada vez más presente en este tipo de celebraciones y valorar la relación calidad-precio en todos los productos y servicios.

 

- Para ahorrar, comparar los diferentes precios y ofertas, y no realizar toda la compra en un mismo establecimiento.

 

- Reservar el banquete con antelación, así habrá más posibilidades de elección del establecimiento y le permitirá obtener un precio más económico. Además, debe tener siempre en cuenta la valoración calidad/precio de los menús que le ofrecen. Preguntar si existe un menú especial para niños.

 

- No recurrir a créditos rápidos ya que aumentarán ostensiblemente el endeudamiento familiar y conservar las facturas de todo lo desembolsado, pues son documentos necesarios en caso de posibles reclamaciones.