"¿Cuál es la alternativa de la Junta ante su intento fallido de integración de las cajas de la Comunidad?"

Esta es la pregunta que José María González, procurador de Izquierda Unida en las Cortes, ha registrado para su contestación orel en el pleno de este miércoles y Jueves. La formación de izquierdas considera que CyL "ha perdido un importante músculo financiero con el que haber trabajado ante las graves consecuencias de la crisis, y es necesario presentar alternativas

Sin un músculo financiero fuerte “¿cuál es la alternativa de la Junta de Castilla y León al fracasado proyecto financiero anunciado el año 2008 de integrar las seis cajas de ahorro de Castilla y León?”. Es la pregunta que José María González, procurador de Izquierda Unida en las Cortes de Castilla y León, ha registrado para su contestación oral en el pleno que tendrá lugar este miércoles y jueves.

 

Recuerda la formación de izquierdas que hubo un momento en el que todos los sectores económicos, sociales y políticos estaban de acuerdo en impulsar la fusión de las cajas castellano y leonesas. Sin embargo el proceso se rompió en el momento en el que tanto la extinta Caja de Ávila como Caja Segovia anunciaban su integración en el SIP (Sistema Institucional de Protección) liderado por Caja Madrid en una controvertida decisión a todos los niveles. Ya entonces Izquierda Unida se pronunció contraria a un proceso “perjudicial tanto para los propios intereses abulenses como para el sistema financiero de Castilla y León” en la que entonces se veía necesario “crear una caja que sirva de músculo financiero para la comunidad” advertía en 2010 José Alberto Novoa, coordinador provincial de Izquierda Unida de Ávila. Sin embargo, y por encima de los intereses comunes, finalmente prevalecieron intereses “personales” del Partido Popular de Ávila, “incapaz ahora de asumir las responsabilidades de sus controvertidas decisiones”.

 

Ya entonces desde diferentes sectores del propio Partido Popular en Castilla y León se apuntaban igualmente a las “perjudiciales” consecuencias del camino emprendido. “Es preciso que la Junta de Castilla y León reaccione ahora, como no lo supo hacer entonces, y presente una hoja de ruta ante la desaparición del músculo financiero en la región que hubiera posibilitado aplicar otras políticas para paliar las graves consecuencias de la crisis económica”. Un proyecto fracasado “que en Ávila se ha representado en el desastre de Bankia, la pérdida de oficinas y la desaparición de puestos de trabajo”.