CSI·F ÁVILA hace balance del curso lectivo

Inmersos en uno de los periodos económicos y sociales más difíciles de nuestra historia reciente, esta organización sindical ha querido realizar un pequeño balance del desarrollo del curso lectivo 2012-2013 en nuestra provincia

La enseñanza pública sigue consolidándose como un referente de garantía en términos de calidad educativa. Nos sentimos realmente orgullosos de nuestros docentes quienes, a pesar de las dificultades, el esfuerzo añadido, la incomprensión y la falta de reconocimiento en muchos casos, han hecho una verdadera demostración de profesionalidad y saber hacer. Una profesión solidaria, en todo caso, con el sacrificio que se está exigiendo a los trabajadores de este país.

 

De otra manera no se concibe que, en uno de los periodos de mayor sacrificio en inversión educativa que se recuerdan, nuestra enseñanza pública, la de tod@s, siga siendo un referente de calidad y de igualdad, un escenario de oportunidades universal y para el futuro, garante de la verdadera meritocracia y capaz de compensar las desigualdades sociales de partida. Seguimos insistiendo en una idea fundamental, repetida hasta la saciedad, pero no por ello menos trascendente:

 

LA EDUCACIÓN NO ES UN GASTO, ES UNA INVERSIÓN.

 

El gasto tiene que ver con lo inmediato, con lo superfluo, con lo improductivo, y la peor de las veces, con lo especulativo. La inversión es lo que nos permite crecer, lo que pide tiempo al tiempo pero, a cambio, asegura resultados. Por ello, y a pesar de los brutales recortes que nos afectan, la enseñanza pública sigue siendo un referente y un eje vertebrador de esta sociedad, afortunadamente para todos.

 

Desde aquí, queremos felicitar a profesores, alumnos y sus familias por los excelentes resultados obtenidos, una vez más, en las pruebas de acceso a la universidad. Entre todos: escuela infantil, primaria, secundaria, y resto de enseñanzas, seguimos adelante en defensa de esta escuela pública de tod@s y para tod@s, la única capaz de garantizar calidad, equidad social y adquisición de valores universales.

 

El valioso personal humano con el que cuenta la enseñanza pública no puede desaprovecharse el próximo curso con sucesivos reajustes bajo la excusa de optimizar recursos. La racionalización debería dar paso al raciocinio.