Cruz Roja insiste en tener una especial precaución con los niños y bañarse solo en zonas habilitadas

Tras los últimos fallecimientos ocurridos en zonas de baño, la organización no gubernamental ofrece unos consejos fundamentales para evitar todo peligro.

Cruz Roja no baja la guardia y más en verano. Alertados por los últimos fallecimientos que han tenido lugar en toda España de niños y adultos en zona de baño, la organización no gubernamental insiste, tras el interés de este diario, en tener una especial precaución con los niños y bañarse solo en zonas habilitadas.

 

Cruz Roja ha lanzado un verano más la campaña de promoción de hábitos saludables en verano para la población, por medio de su página web.

 

Según la organización no gubernamental, los accidentes en el agua pueden tener repercusiones muy graves, incluso con riesgo para la vida de los usuarios. Para evitar ahogamientos, los "cortes de digestión" y otros accidentes similares, hay unas mínimas normas de seguridad que deben seguirse. Algunas de ellas son:

 
Bañarse en aguas habilitadas para ello


En los ríos, pantanos o lagos, y en las playas del litoral marítimo que no estén habilitadas para el baño, existen muchos peligros para la integridad y salud de los bañistas. Siempre que sea posible, hay que procurar bañarse en zonas vigiladas; así, en el caso de que ocurriera algo, se podría pedir ayuda.

 

Evitar entrar bruscamente en el agua


Sobre todo después de haber tomado el sol o haber comido.
 
 

Evita bañarte mientras estés "haciendo la digestión"


Es recomendable esperar un tiempo aproximado en torno a dos horas (especialmente tras comidas copiosas) para prevenir el "corte de digestión". Igualmente es importante salir de inmediato del agua si ser advierte algún síntoma extraño como escalofríos (tiritona persistente), fatiga, dolor de cabeza o en la zona de la nuca, picores, mareos, vértigos o calambres.
 


 No hay que tirarse de cabeza en lugares de fondo desconocido


Puede haber poca profundidad y, como consecuencia, los bañistas pueden golpearse la cabeza contra el fondo (piscina) o una roca (playa) y producirse una lesión que dañe la médula espinal (riesgo de parálisis permanente). Las zambullidas en el agua son causa del 6% de las lesiones medulares en España.
 
 

Vigilar en todo momento a los niños, especialmente a los más pequeños


No hay que dejar a un niño solo cuando esté en el agua o cerca de ella. Según los datos de la Organización Mundial de la Salud, cada año entre 70 y 150 personas mueren ahogadas en piscinas, playas, ríos y embalses de España, y la mayoría de ellas son niños.
 

Cruz Roja hace especial hincapié en las zonas de piscinas, en las que hay que tener cuidado con los bordes y las zonas mojadas, ya que es fácil resbalarse y causarse una lesión (heridas y contusiones).

 

 
Evitar tragar agua de la piscina

 


Los productos químicos que se utilizan para el mantenimiento de las piscinas pueden provocar afecciones gástricas y, en el caso de los ríos o pantanos, tragar agua puede incluso producir infecciones.
 


Respetar las normas de seguridad de piscinas y atracciones acuáticas


La integridad física de los bañistas depende de su cumplimiento. Hay que tener especial cuidado con la utilización de toboganes y trampolines. Sigue en todo momento las indicaciones de los socorristas

Cuidar las medidas de higiene básicas

Hay que recordar que los bañistas comparten el uso de las instalaciones con otras personas, por lo que es recomendable ducharse antes y después de entrar en el agua y animar a los niños a que acudan al servicio antes de bañarse.

 

Si, a pesar de todas las precauciones finalmente hay un accidente, desde Cruz Roja piden que se ponga en marcha la "Cadena de la Supervivencia", ya que los minutos que siguen al accidente pueden ser vitales para la víctima. Cruz Roja cuenta con un esquema de actuación al que han denominado CONDUCTA P. A. S. (Proteger, Avisar y Socorrer)

  Ojo con las medusas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Si existe servicio de vigilancia y salvamento en la zona, Cruz Roja nos subraya que lo primero que debemos hacer es pedir ayuda (o envíar a alguien a pedirla) al puesto de socorro más próximo. Si no existe servicio de vigilancia y salvamento, y según la gravedad de la situación, hay que llamar al teléfono de emergencias 112, por el medio más rápido. Si la situación no reviste gravedad, acudir al Centro de Salud más próximo.
 
Mujer llamando al 112, Teléfono de Emergencias

En esos momentos hay que explicar lo que ha pasado, indicando el lugar exacto del accidente y los datos que puedan ayudar a localizarlo. Informar del número de heridos y de su estado aparente.

 

Mientras acuden los servicios de emergencia, Cruz Roja nos aconseja controlar las funciones vitales de la víctima y valorar los "signos vitales" para saber cómo están funcionando el cerebro (consciencia), los pulmones (respiración) y el corazón (pulso). Es importante evitar movimientos bruscos al accidentado ante el riesgo de que se haya producido una lesión en la columna vertebral.

 

Si el herido no reacciona al hablarle, tocarle o estimularle suavemente, con un pellizco por ejemplo, probablemente está inconsciente. Para saber si una persona respira espontáneamente, debes "ver, oír y sentir" su respiración. Finalmente, cuando el accidentado está inconsciente y no respira espontáneamente, Cruz Roja nos recomienda iniciar rápidamente la "reanimación cardiopulmonar".


 

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