Cruz Roja Ávila continúa trabajando en Nepal un año después del terremoto

Sara Escudero en Nepal.

La vivienda digna para las personas damnificadas y la recuperación de los medios de vida son las prioridades de la operación de recuperación de las zonas afectadas.

El 25 de abril de 2015, la vida de cientos de miles de personas en Nepal cambió por el impacto del peor terremoto que había sufrido el país desde 1934, con una intensidad de 7.8 grados. Apenas 15 días después, el 12 de mayo, un segundo terremoto de 7.3 grados volvió a sacudir Nepal. Resultaron afectadas un total de 5.6 millones de personas, murieron 8.856 y más de 800.000 viviendas fueron gravemente dañadas o destruidas.

 

La Cruz Roja Nepalesa puso entonces en marcha una amplia campaña de ayuda humanitaria, con el apoyo del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja en la que participaron más de 8.000 voluntarios y voluntarias. En los primeros 6 meses de la operación, Cruz Roja pudo asistir a más de 3 millones de damnificados con ayuda de emergencia.

 

La ahora Coordinadora Provincial de Cruz Roja Española en Ávila, Sara Escudero, estuvo en la zona siniestrada en junio como jefa de equipo de la unidad de respuesta en emergencias de saneamiento masivo, que trabajó para restablecer las estructuras básicas de saneamiento mediante la construcción de letrinas de emergencia y talleres de promoción de higiene.

 

“La entrega de kits de higiene y la participación comunitaria en temas de promoción de la salud son factores clave tras la emergencia”, señala Escudero.

 

Un año después de ambos terremotos, se siguen llevando a cabo acciones para la asistencia a las familias afectadas para recuperarse tras el desastre que se basan en el acceso a agua segura, asistencia de salud o dotación de fondos para reestablecer sus medios de vida, esto es, sus fuentes de ingresos.

 

"Se ha avanzado mucho, pero no podemos olvidar que los terremotos dañaron o destrozaron 800.000 viviendas, dejando a 4 millones de personas viviendo en campamentos temporales, y ese es uno de los retos pendientes, un año después", según apunta Ignacio Román, responsable de Cooperación para Asia de  Cruz Roja Española.

 

Otra de las prioridades de la operación humanitaria es seguir reforzando el trabajo en el sector de los medios de vida: "Nepal está expuesta endémicamente a sufrir distintos desastres como inundaciones, terremotos, deslizamiento de tierras o sequías, por eso es fundamental seguir trabajando en este ámbito si queremos construir comunidades seguras", apunta Ignacio Román.

 

Cruz Roja Española
Cruz Roja Española participa activamente en la campaña humanitaria puesta en marcha por la Cruz Roja y la Media Luna Roja. Desde el primer momento, Cruz Roja Española desplegó en Nepal a 30 delegados para el apoyo en las tareas humanitarias.

 

El trabajo de Cruz Roja Española se articula en torno a 5 líneas de trabajo: apoyo económico para la primera respuesta de Cruz Roja Nepalesa, envío inmediato de artículos no alimentarios, despliegue de una Unidad de Respuesta a Emergencias de Saneamiento Masivo, dotación de agua, saneamiento e higiene a nivel comunitario, trabajo en medios de vida para los damnificados.

 

Medios de vida
Tras un desastre la situación de población afectada sufre un cambio radical. Además, de perder casas, familiares, etc. pierden su forma de ganarse la vida y generar ingresos. En esta fase de rehabilitación, Cruz Roja Española se ha planteado como objetivo incrementar la capacidad de 3.000 familias protegiendo, fortaleciendo y diversificando sus medios de vida.

 

Asimismo, Cruz Roja Española contribuye a la mejora de las condiciones higiénicas en las que vive la población de las comunidades beneficiarias mediante la instalación de infraestructuras sanitarias comunitarias en colegios y centros de salud. Esta intervención se realizará en coordinación con la Cruz Roja Americana, Canadiense y la Cruz Roja de Nepal.

 

En una primera fase, Cruz Roja Española está facilitando las posibilidades de generar ingresos de las familias más vulnerables de cada comunidad mediante la metodología de “Empleo por Trabajo Comunitario” (Cash for Work), mediante la cual se promueve el empleo de las personas que no pueden tener otros ingresos adicionales, para la construcción de infraestructuras que benefician a la comunidad (sistemas de regadío, mejoras de acceso a comunidades, infraestructuras de saneamiento comunitaria). Esta metodología beneficia por un lado a las familias empleadas en el trabajo y por otro a las familias que hacen uso de las infraestructuras.

En una segunda fase, Cruz Roja apoyará a las familias para que mejoren sus capacidades productivas así como su capacidad para invertir en sus medios de vida mediante transferencias de efectivo.

 

Finalmente, la fase de recuperación se centrará en proyectos de desarrollo que promocionen iniciativas productivas colectivas, acceso a mercado, etc.

 

Además, la construcción de sistemas de regadío y de saneamiento a través de la metodología e empleo por trabajo comunitario en el distrito de Nuwakot está actualmente beneficiando a más de 1.000 personas.

 

Igualmente, se está terminando otro proyecto de regadío que beneficia a 97 familias (aproximadamente 600 personas) en su mayoría de la etnia Tamang en Kahule, en Nuwakot.

 

Finalmente, otro sistema de agua potable y saneamiento se está implementado en Kahule, en Nuwakot. 35 familias se están beneficiando al ser empleadas en la construcción del sistema y reciben un salario.

 

Gracias al apoyo de las Administraciones públicas y a la generosidad de la población, Cruz Roja Española cuenta con un presupuesto total de 3.500.000 euros. A día de hoy se ha invertido ya el 33% del presupuesto planificado, fundamentalmente en el ámbito de la dotación de agua, saneamiento e higiene; y distribución de material de emergencia.

"Hay mucho por hacer y, por ello, la intervención de Cruz Roja Española se prolongará mientras persistan las necesidades de las personas afectadas", apunta Ignacio Román.

 

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