Crónica anunciada del éxito de un festival: BBK Live

Dúo de blues rock de Nasville (EEUU)

El pasado fin de semana tuvo lugar una de las citas festivaleras claves entre los melómanos de este país en Bilbao, en uno de los festivales veteranos que ya cuenta con nueve ediciones a sus espaldas y congrega a miles de asistentes cada año.

El Sábado 12 tenía alguno de los conciertos más esperados del festival con un inicio de unos Band of Horses que mezclaban música country con rock seguidos de The Lumineers,  con su single vende-discos “Ho Hey” bien coreado y se atrevieron a versionar un tema de Dylan con un toque más eléctrico.

 

El climáx final vino con los chicos de Nashville que tan altas expectativas generan siempre en sus shows y no es para menos porque estos treintañeros tienen cuatro discos recientes en su haber llamados a convertirse en clásicos.  Bizcaia entera se contagió con la energía de esa compacta base rítmica blusera de “Dead and Gone”, con el riff afilado de “Gold On the Ceiling”, bailó con la movidas  “Lonely Boy” o “Fever”  y nuevos temas más experimentales como “Weight Love”. Un concierto de rock escrito con mayúsculas aunque puede reprocharles cierta distancia frente al público ya que se mostraron correctos pero sin llegar a entusiasmar.

 

El último concierto de la noche fue el de los neoyorkinos MGMT con su rock de dejes psicodélicos , teclados senteros y letras algo crípticas.  Es díficil olvidar “Time To Pretend” que ironiza sobre la vida de una estrella del rock, la extremadamente pegadiza “Kids” o  la fresca “Electric Feel”. Un buen punto y final a un festival veterano que celebrará su décimo aniversario el año que viene.

Los grupos que acuden tienen gran renombre en el panorama internacional y es habitual un importante eclecticismo en la variedad de estilos que inundan los escenarios. En esta edición del 2014 contaba con unos veteranos Franz Ferdinand,  el archiconocido dúo blusero Black Keys, los animados Crystal Fighters que no se pierden ningún festival en España, el folk moderno de Band of Horses, los consolidados en el panorama independiente nacional Vetusta Morla o la explosiva electrónica de los americanos Prodigy

 

Todo ello en un paraje de excepción y con espectaculares vistas en las cercanías de Bilbao en el monte Kobetamendi, rodeado de verdes campos y profundos bosques.  La lluvia ligera de un verano tardío en la península no fue un inconveniente grave para todos los que se alojaban en las cercanías del recinto y no hubo ninguna incidencia que afectará a los propios conciertos por motivos climáticos. Quizás el único punto negro reseñable de la organización  fueron los accesos al recinto, cortaron el paso de vehículos al camping y todos los asistentes dependían de un servicio de autobuses constante aunque insuficiente para los 19.000 espectadores.

 

El arranque del BBK live fue potente con unos Vetusta Morla que demostraron que son uno de los grupos nacionales con un directo más solvente en la actualidad y que son capaces de gustar a un perfil de oyentes bien variado. Estribillos pegadizos, una fuerte personalidad de su vocalista y letras de alto contenido lírico.  Han pasado ya diez años desde el albúm debut de Franz Ferdinand y estos escoceses agitaron a un público entregado con un buen puñado de temazos que continúan sonando frescos. Su post-punk desenfadado, guitarras cruzadas y rock bailable ha dado grandes himnos que se han vuelto clásicos  como “Take me out”“Jaqueline”, “The Fallen” o la más reciente “ Stand on the  horizon”.  Que el cuarteto de Glasgow se acerque a la cuarentena no les resta vitalidad y toque de elegancia.

 

La primera noche cerraba con la banda francesa de pop de corte electrónico Phoenix que tuvo en su contra lluvias fuertes que restaron audiencia aunque consiguieron hacer vibrar a los fieles con unos coros explosivos y que invitaban a mover desatados el esqueleto. El broche lo ofrecieron los londinenses fascinados con la cultura vasca,” Crystal Fighters”, con su efectiva mezcla entre electrónica, folk y melodías memorables cargadas de vitalidad.  Sorprende que todo el grupo fuera vestido como una tribu con un tocado de plumas, pinturas de guerra para desplegar hits como "LA Calling" o "At Home". No falto el instrumento de percusión tan particular de este grupo que es la “txalaparta” formado por troncos, trasmitiendo el buen rollo de su filosofía "hippiesca".