Croacia y Grecia no fallan y se llevan sin problemas el billete a Brasil

Las selecciones de Croacia y Grecia cumplieron este martes con los pronósticos y se clasificaron para el Mundial de Brasil del año que viene tras deshacerse sin excesivos problemas de Islandia y Rumanía, respectivamente.

En el estadio Maksimir de Zagreb, Croacia abandonó su mal momento actual y logró derrotar por 2-0 a Islandia, a la que cerró la puerta a la primera gran cita internacional de su historia tras un partido donde apenas tuvo problemas pese a jugar con diez casi una hora de partido.

Los croatas salieron muy fuertes y desde el principio encerraron a los islandeses, que lo consagraron todo a la contra, pero que no crearon ninguna ocasión de verdadero peligro sobre la portería defendida por Pletikosa, pese a que el empate sin goles de la ida les daba una gran ventaja en caso de marcar.

De este modo, Halldorsson se estuvo que esmerar para frenar las acometidas locales, pero no pudo hacer nada para evitar que Mario Mandzukic demostrase su 'olfato' para meter dentro un balón suelto en el área del combinado visitante.

El 1-0 no despertó a Islandia, que continuó sufriendo, y que ni siquiera pudo irse hacia arriba cuando Mandzukic fue expulsado por un pisotón a un jugador rival. Se repetía, pero a la inversa, la situación del primer choque, pero entonces los islandeses demostraron que les faltan todavía argumentos para alcanzar a la élite.

Además, nada más empezar la segunda mitad, Srna hizo el 2-0 y acabó con cualquier atisbo de esperanza de los de Lars Lagerback, que ni siquiera pudieron meter algo de miedo frente a una Croacia que vuelve a una cita mundialista tras fallar en Sudáfrica.

GRECIA, SIN PROBLEMAS

Por su parte, tampoco hubo emoción en Bucarest, donde Rumanía se chocó contra la solidez y experiencia de una Grecia, que salvó con un empate (1-1) el encuentro de vuelta y se clasificó para su segundo Mundial consecutivo, tercero de su historia.

Los de Víctor Piturca salieron a por todas, pero volvieron a mostrar su debilidad defensiva y pasados los 20 minutos, Konstantinos Mitroglu alargó su buen momento de forma con el tanto que abría la puerta hacia Brasil a los de Fernando Santos.

El equipo rumano acusó el golpe y, con más corazón que cabeza, se fue a buscar rápidamente el gol que le devolviese las opciones, pero su rival dejó clara su habilidad para moverse en este tipo de situaciones. Rumanía encontró aire con el rocambolesco autogol de Torosidis, aunque ahí acabaron prácticamente los apuros para la campeona de Europa de 2004.