CONFAE valora de forma positiva el acuerdo adoptado por la Diputación para eliminar la tasa de residuos

La Confederación Abulense de Empresarios (CONFAE) valora de forma positiva la unanimidad del pleno de la Diputación Provincial para solicitar a la Junta de Castilla y León la supresión de la tasa por la prestación del servicio de tratamiento y eliminación de residuos sólidos urbanos vigente desde el año 2012.

Una postura adoptada en el último pleno de la Diputación que va en consonancia con el posicionamiento que la Confederación reclamaba desde su entrada en vigor, a través de ruedas de prensa, planteamientos a las administraciones y presentación de recursos.

 

La moción presentada por los grupos de PSOE e IU, que encontraba el respaldo del resto de formaciones, calificaba esta tasa de “injusta” y supone un cobro adicional a los empresarios y a las familias, a la vez que se señala que no se están cumpliendo los objetivos medioambientales que se marcaban al ponerla en marcha.

 

CONFAE se felicita por este acuerdo que viene a respaldar los argumentos que se daban hace años contra esta tasa, por menoscabar los intereses de los empresarios, que vieron como se segregaba en distintas tasas la de recogida de basuras, aumentando la presión fiscal municipal desde un 30% a un 50% en muchos casos, al pagar costes añadidos en función de las basuras o residuos que se generan.

 

En este sentido, en determinadas actividades los empresarios han de pagar por el mismo concepto, además de la tasa de recogida de basuras y residuos, otras tasas como la de Reciclaje o la del denominado Punto Verde al poner en el mercado los envases en los que van sus productos, produciéndose en esos casos una triple imposición: tasa de basura + tasa de tratamiento + tasa de reciclado.

 

Con todos estos datos, desde CONFAE se ha abogado siempre por la tesis de que la Tasa de Recogida de Basuras girada por los Ayuntamientos ya integra todos y cada uno de los costes de los residuos, como son la recogida, el trasporte, el tratamiento de los mismos, la vigilancia de las operaciones y el mantenimiento y posterior cierre de los vertederos, por lo que la Confederación, en una postura de defensa de los intereses empresariales desde la más absoluta coherencia, se suma a la petición a la administración regional sobre la supresión de dicha tasa, por cuanto supone de exceso fiscal y de penalización para las empresas.

 

Citemos a título de ejemplo en el caso de Ávila, en el momento de su entrada en vigor (sin computar los incrementos posteriores), un restaurante de dos tenedores pagaba una tasa anual de basuras de 1.187,18 euros, y una tasa anual de eliminación de residuos de 474,06 euros; un bar 878,12 euros de tasa de basuras y 350,65 euros de tasa de residuos; un comercio de alimentación una tasa de basuras de 220,46 euros, una tasa de residuos de 88,03 euros, y una tasa más de embases y embalajes; una panadería de hasta 249 m2 pagaba una tasa de basuras de 250,49 euros, una tasa de residuos de 166,63 euros, y una tasa de envases y embalajes que partía de los 170,21 euros; y un taller mecánico tipo, para concluir con el muestreo, pagaba una tasa de basuras de 358,44 euros, una tasa de residuos de 143,13 euros, más otra tasa de retirada de residuos y subproductos de 99 euros por operario productivo; todo lo cual pone en evidencia que la antedicha tasa de tratamiento y eliminación de residuos, en proceso de supresión, ha venido siendo claramente recaudatoria.