Condenan a una empresa por atar a una silla y tapar la cabeza con una bolsa a un discapacitado

Los problemas surgieron en 2012 cuando se incorporó el hijo de su jefa. Desde entonces, éste si se equivocaba en sus encargos le llamaba "tonto e imbécil" e incluso le tiraba a la cara gomas, bolas de papel y clics.

El Juzgado de lo Social número 7 de Madrid ha condenado a una empresa a indemnizar con más de 44.000 euros a un trabajador con discapacidad por acoso y agresiones. En una ocasión, le ataron a una silla y le taparon la cabeza con una bolsa.

  

Así consta en una sentencia, que recoge Europa Press, en la que se estima la demanda presentada por el empleado en diciembre de 2015 y condena a Servicios Securitas S.A. a que le abone una indemnización de 21.727 euros, más la suma de 23.164 euros en concepto de daños y perjuicios.

  

Según ha adelantado la 'Cadena Ser', este joven con discapacidad intelectual, desde el 16 de junio de 1997 prestaba servicios en el servicio de distribución de correspondencia y paquetería que la comunidad de propietarios de Torre Picasso que había contratado con diversas empresas.

  

Desde el 1 de mayo de 2008 hasta en la actualidad, trabajaba para la empresa demandada. Los problemas surgieron en 2012 cuando se incorporó el hijo de su jefa. Desde entonces, éste si se equivocaba en sus encargos le llamaba "tonto e imbécil" e incluso le tiraba a la cara gomas, bolas de papel y clics.

  

La situación se agravó y en 2015 el afectado confesó a su hermana que le pegaban puñetazos en los brazos. Al comprobar los moratones, le hicieron fotografías y llamaron al SUMMA, que confirmó que sufría maltrato físico.

  

En una de las charlas con la psicóloga, el hombre relató cómo un día le habían atado a una silla y le habían tapado la cabeza con una bolsa. Mientras le grababan le soltaron para darle champán.

  

En los fundamentos de derecho, el juez da por probado los hechos demandados conforme a la testifical del juicio y la pericial practicada en el mismo.