Concursos en redes sociales: Claves para saber cuál es falso y cuál no

Teclado

Un viaje a Nueva York, una cena gratis, un lote de productos. Los concursos en redes sociales se han convertido en uno de los principales protagonistas de las mismas.

Las marcas aprovechan esta tendencia para promocionarse pero no todos los concursos son fiables por apetitosa que pueda parecer la promesa de su premio.

 

Cada vez es más frecuente que los usuarios se encuentren promociones compartidas en muros de familiares y amigos de confianza, en las que animan a sus contactos a participar o compartir esa promoción ya que de esa manera tendrán más probabilidades de ganar un supuesto concurso.

 

CLAVES PARA CONOCER UN CONCURSO FALSO

 

Saber qué sorteos son verdad y cuáles no. Easypromos, compañía de creación y gestión de campañas digitales ha recopilado una lista de recomendaciones a tener en cuenta antes de participar en un sorteo en Facebook. Un verdadero concurso debe cumplir 5 requisitos:

 

1. Términos y condiciones: Es necesario que el sorteo incluya “Términos y Condiciones” de participación a través de enlaces externos. Y es primordial que éstos se lean con detenimiento.

 

2. Identificación: La empresa encagada de la organización debe identificarse fácilmente y debe proporcionar una manera directa para ponerse en contacto con ellos.

 

3. Fecha del premio: El concurso debe contar con una fecha concreta en la que se dará a conocer el ganador del premio.

 

4. Número de participación: Es muy importante revisar si existe la posibilidad de ver el número de participantes que están involucrados en el concurso.

 

5. Herramienta de sorteo aleatorio: Los participantes en cualquier concurso deben asegurarse de que se está usando una plataforma de terceros o una herramienta específica para realizar los sorteos en caso de que sean aleatorios.

 

En caso de estar ante un concurso falso, Easypromos recomienda denunciar la página de Facebook o el perfil de la red social donde haya tenido lugar así como informar al resto de contactos, en la medida de lo posible, para evitar que haya más víctimas.