Cómo votar, o no, a un candidato al Senado

Una papeleta de votación para el Senado de la circunscripción de Salamanca.

El Senado es la única cámara que permite elegir candidatos con nombres y apellidos y no listas. Se eligen tres aspirantes, no a sus partidos, y se puede 'castigar' a quienes no consideremos válidos. Así se vota a la Cámara Alta.

El Senado está, desde hace tiempo, en boca de todos. Su desfavorable relación entre el coste (51 millones de euros este año) y la percepción que tienen de su labor los ciudadanos ha puesto en duda su utilidad, y no ayuda tampoco el hecho de que muchos expresidentes de comunidad o exalcaldes hayan encontrado en la Cámara Alta un 'retiro dorado' (unos 65.000 euros al año) en el que esperar la jubilación y al que, muchas veces, llegan precedidos de polémica.

 

Sin embargo, el Senado tiene entre sus peculiaridades que ya se aplica dos de esas cosas que los nuevos partidos no se cansan de pedir: las listas abiertasy sin aplicar proporcionalidades. Es la única cámara nacional en la que podemos elegir nominalmente, y sin cortapisas de listas y partidos, a quienes queremos sean algunos de nuestros representantes y que sean designados aquellos que más votos tienen. Pero, curiosamente, es una posibilidad que no se usa, en parte, por desconocimiento.

 

Si cogen una papeleta 'salmón', verán que, a diferencia de la blanca del Congreso en la del Senado podemos marcar las casillas que hay junto a los nombres de cada candidato, no la candidatura completa; en las provincias de la península ibérica se marcan como máximo tres. Normalmente la gente suele votar a todos los candidatos de un mismo partido aunque siempre hay diferencias: el primero de la lista de cada partido suele tener más votos que el segundo y éste más que el tercero. 

 

Pero no tenemos por qué elegir siempre a candidatos de una misma lista como ocurre para los diputados. Así, podemos elegir directamente a los candidatos que más nos gusten entre los que se presentan, porque podemos tachar un candidato de una lista, otro de otra, los tres del mismo... Y también podemos tachar a dos aspirantes de una lista y 'castigar' al tercero si creemos que su partido no debería haberlo incluido entre los candidatos.

 

 

CUÁNTOS SENADORES SE VOTAN

 

 

De dónde salen los 266 senadores es también una cuestión algo confusa. Este domingo elegimos a 208 directamente, pero otros 58 son elegidos indirectamente: los designan los parlamentos regionales. Sin embargo, en el caso de los que elegimos directamente no se aplica ninguna ley de proporcionalidad: al poder votar candidatos individuales, serán designados los que más votos obtengan. De nuevo, no se votan listas sino aspirantes y un partido puede conseguir que su número uno y su número tres sean senadores, y no su número dos; y que ese escaño vaya para otro candidato con más sufragios.

 

En las provincias de la Península se pueden marcar como máximo tres senadores en cada papeleta, que son los que como máximo puede presentar cada candidatura, aunque se eligen los cuatro más votados.

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