¿Cómo sería tu vida si supieses que ibas a morir pronto?

Muchas veces vivimos dormidos y dedicamos tiempo a aspectos que si observáramos con perspectiva seríamos conscientes de que no aportan valor real a nuestra vida y seres queridos.

La creación de espacios mentales en los que la realidad pueda ser inspiradora y tomar distancia (o sin más alejarse) de los estados afectivos negativos podría ser la clave para una mayor eficiencia mental capaz de influir sobre aquellos aspectos de la realidad que no nos son útiles y afrontarlos desde otra perspectiva más saludable.

 

Según explica a Infosalus el doctor Mario Alonso Puig, divulgador en salud y autor de 'Vivir es un asunto urgente' (Aguilar, 2015), muchas veces vivimos dormidos y dedicamos tiempo a aspectos que si observáramos con perspectiva seríamos conscientes de que no aportan valor real a nuestra vida y seres queridos.

 

"Este libro es una llamada al despertar y no pensar que viviremos eternamente para así vivir una vida con más sentido para nosotros y no cargados de angustia y ansiedad, estados de ánimo que se deben a no saber priorizar bien en nuestras vidas", señala el autor, que trata de dar las herramientas para que cada uno pueda decidir sus prioridades y conseguir así una mejor eficiencia del cerebro y una mejor salud. Según señala el doctor, en la actualidad se vive una epidemia silente que causa estragos y cuyas raíces se encuentran en el creciente nivel de ansiedad y depresión en la población.

 

"La Organización Mundial de la Salud alerta sobre la subida de estas patologías. Muchas personas piensan que son cosas muy mentales y desconectadas del cuerpo y por ello se pierde la posibilidad de un abordaje holístico de estas afecciones", apunta Puig. Puig apunta que este aumento de la ansiedad y la depresión se debe en gran medida a los mecanismos mentales que generan los sentimientos de desesperanza (la idea de que no hay salida a una situación dada) e impotencia ('Haga lo que haga no puedo encontrar la salida'). 

 

"Si estos sentimientos dominan la vida afectiva de la persona el cuerpo responde con mecanismos fisiológicos como la liberación de cortisol, la hormona del estrés, que al romper sus ritmos naturales y presentarse de forma sostenida ocasiona problemas en todos los sistemas orgánicos: cardiovascular, osteomuscular, en nuestro sistema inmune o en la generación de grasa visceral", comenta el autor.

 

3 PASOS PARA UNA MAYOR EFICIENCIA MENTAL

 

El doctor Puig, que presenta ahora en edición ampliada el título ya publicado en 2007 y del que ha vendido más de 50.000 ejemplares, apunta a Infosalus tres ámbitos básicos en los que comenzar a emprender los cambios para vivir con mayor salud y eficiencia mental:

 

1º Cuidado del cuerpo: pasa por dos elementos clave, el ejercicio y el descanso. El movimiento del cuerpo beneficia al sistema cardiovascular pero también ayuda a formar nuevas conexiones en el cerebro que ayudan ante la necesidad de aprender nuevas estrategias de adaptación a un mundo en continuo cambio. 

 

 

Además, hay que ser respetuosos con el sueño y dormir no menos de 7 horas, que es lo que la mayoría de personas necesita para que el organismo pueda recuperarse.

 

Existe además un tercer aspecto en el cuidado del cuerpo importante y es cuidar de la expresión corporal, aquello que una persona expresa con su cuerpo, sonreír, movernos con vitalidad y hablar con alegría son actitudes que el cerebro interioriza y que generan estados de paz y calma beneficiosos para la salud.

 

2º Ser conscientes de la forma en la que enfocamos o prestamos atención a lo que nos sucede. Si estamos de forma constante enfocados hacia aquello que nos falta, pensamos que lo que hacemos va a salir mal, el efecto mental es negativo y se traslada a lo que hacemos. Hay que fijar metas a lograr y no tener miedo al fracaso.

 

Esto permite al cerebro funcionar mejor y anticipar los posibles peligros. "Victor Frank, superviviente de los campos de concentración nazis, apelaba a la última libertad del ser humano: entre lo que a ti te pasa y lo que tú haces con lo que te pasa, está tu libertad de elección. El filósofo francés Sartre también planteó el tema al aseverar 'La libertad es lo que tú haces con lo que a ti te han hecho'", concluye Mario Alonso Puig.

 

 

 

 

 

 

3º Practicar la interpretación de la realidad desde lo positivo. Hay que ser conscientes de que el ser humano vive según valora lo que le sucede, si lo hacemos desde estados de furia, rabia o impotencia los resultados estarán impregnados de esta emotividad. Si cometemos un error, si lo valoramos con un pensamiento del tipo 'Soy torpe y siempre me equivoco', hay que ser conscientes de que estas interpretaciones llevan a la desesperanza y a la impotencia.

 

Si pensamos que nos hemos equivocado y ha salido mal pero extraemos un aprendizaje para que esto no suceda en un futuro, la autoestima sale reforzada y no vapuleada, como en el ejemplo anterior.

 

El doctor Puig comenta que los afectos y las emociones constituyen aspectos de difícil medida en el ámbito científico, sin embargo, especialistas de las universidades de Harvard o Stanford en Estados Unidos, ya han realizado mediciones que muestran que los estados afectivos tienen repercusiones fisiológicas.