Cómo prevenir los efectos del calor en las personas mayores

Personas mayores

En fines de semana como este en que la temperatura supera con holgura con 30 grados hay que saber cómo contrarrestar los efectos del calor porque la temperatura ideal es de 24.

Con la llegada del verano se acercan las altas temperaturas y las personas de avanzada edad son un grupo vulnerable a la hora de sufrir golpes de calor. La razón es que su cerebro tarda más en adaptarse a los cambios; tenemos un centro termoregulador en el hipotálamo que regula la temperatura interior, y ese termostato está ralentizado en las personas mayores.

 

Lo que sucede cuándo tenemos un golpe de calor es que intercambiamos mal nuestra temperatura interna con la del medio, porque debe combinarse para mantener un equilibrio de temperatura corporal; cuando hay más calor fuera del organismo que dentro ese intercambio no se produce y tendemos a acumular calor.

 

En el caso de las personas mayores existe otro motivo por el cuál tienen más riesgo de padecer los efectos del calor extremo. Al lado del termostato, está el centro regulador de nuestra percepción de ser, un grupo de neuronas que te alertan de los riesgos; una persona mayor tiene menor percepción de sed y tenemos que recordarles, por ejemplo, que beban aunque no tengan sed.

 

Por lo tanto, el primer consejo para combatir el calor es importancia de permanecer hidratado en todo momento y llevar siempre encima una botella de agua o un refresco que nos proporcione sales y azúcares que perdemos con la sudoración.

 

A parte de mantener una correcta hidratación, se  no exponerse en exceso al sol y buscar resguardo en sombras y locales ventilados. No salir a la calle durante las horas de excesivo calor, normalmente entre las 12 y 6 de la tarde, y evitar hacer esfuerzos físicos durante dicha franja horaria.

 

Por otro lado, utilizar ropa de colores claros, tejidos finos y vaporosos, evitando colores oscuros que capten todo el calor, es otra de las principales recomendaciones. Mantener las persianas bajadas y las ventanas cerradas durante las horas de sol y evitar el uso de transportes sin climatizador o aire acondicionado.

 

EL CALOR DURANTE EL SUEÑO

 

El calor también afecta al ciclo de sueño, dificulta el descanso y aumenta la fatiga, sobre todo en personas de avanzada edad y es de vital importancia llevar a cabo unas medidas para evitar esta complicación.

 

En primer lugar, tomar unA cena ligera y fresca, como una ensalada, facilita la digestión y favorece la conciliación del sueño. Antes de irse a la cama, darse una ducha tibia y dormir con ropa ligera puede evitar que nuestro descanso se altere.

 

Además de estos consejos, también podemos humedecer o introducir elementos fríos en la almohada o utilizar un ventilador para refrescar la habitación.