Cómo asegurarse el éxito de Salamaq... vendiendo entradas de mil en mil

Es un clásico de la agropecuaria: ofrecer una cifra récord de visitantes. Y aunque Javier Iglesias ha prometido una feria del siglo XXI, quiere asegurarse en Salamaq un número superior al de Agromaq. ¿Cómo? Con la venta de entradas de mil en mil... mientras se olvida de la habitual entrada de profesionales.

Cada vez parece más claro que el objetivo número uno de la Diputación para la inminente Salamaq es conseguir una cifra récord de visitantes. Solo así se podrían explicar los últimos (o mejor, penúltimos) movimientos de la 'organización' del evento, reflejados en el enésimo cambio en los precios públicos de la feria, un sainete de tarifas que se ha ido sucediendo de tal modo que poco queda de los que se aprobaron por primera vez... Y que contrasta con el flagrante olvido de los que deberían ser los grandes protagonistas de la cita: los profesionales.

 

En el BOP de este martes la Diputación da a conocer la última modificación de la bases del certamen. El cambio afecta al precio de las entradas, que mantiene sus dos modalidades para el público, la general (5 euros) y la reducida (2 euros), y que añade una inédita: la posibilidad de comprar paquetes de más de mil entradas. Para esta modalidad se establece un precio de 2,26 euros, IVA incluído, prácticamente el mismo que la tarifa reducida de la que disfrutan jubilados y menores de 16 años.

 

La fórmula es totalmente nueva porque nunca antes se había hecho venta masiva de entradas; sus destinatarios pueden ser las instituciones que asisten (varias diputaciones, el Ayuntamiento y la Universidad de Salamanca están confirmados), empresas grandes o las organizaciones agrarias, aunque estas no han demandado nunca cantidades tan altas. La fórmula de un convenio para comprar entradas serviría para cuadrar ingresos y dar una coartada para la cifra de asistentes, que se anticipa 'de récord' y que debe ir respaldada por la venta de entradas...

 

Por otro lado, no sería descabellado pensar que esta nueva modalidad de entrada masiva a bajo precio pueda ser aprovechada por alguno de los medios de comunicación habitual 'compañero de viaje' de Iglesias para mediante algún trueque dudosamente legal pero bastante opaco, ofrecer el 'regalazo' de la feria: regalar entradas a todos sus lectores en los días previos a Salamaq. Ya se lo cobrarán por otro lado, eso es seguro...

 

Así que parece que la Diputación está allanando el terreno para que el día 9 de septiembre Javier Iglesias pueda anunciar una cifra récord de asistentes, algo por cierto habitual cada año y de lo que el presidente parecía renegar con su insistencia de iniciar una nueva etapa para la feria, del siglo XXI, más profesional... pero en la que no solo se busca una asistencia masiva, sino que se ha olvidado precisamente de los profesionales.

 

El motivo es que, entre tanto cambio de tarifas, nada se sabe de una modalidad fundamental: la entrada para profesionales. Todos los años, IFESA facilitaba a las empresas asistentes la compra de entradas para que los participantes pudieran atender sus compromisos; incluso ellos mismos podían imprimir sus invitaciones y luego canjearlas por el número que necesitaran de entradas de la feria. El precio, en todo caso, era de 2,05 euros por boleto... y decimos era porque, de momento, nada se sabe de si podrán disponer de entradas y de su precio, que debe estar reflejado en el reglamento y los precios públicos.