Clausura de la VI promoción en el Máster en Dirección de Empresas Familiares

Ponentes en el acto de clausura de la VI promoción del Máster en Administración de Empresas Familiares por la Universidad de Salamanca. (Foto: Álvaro Bravo)

El director gerente de Global Exchange animó a cambiar una percepción que dice extendida en nuestro país sobre los emprendedores: "Es importante conseguir que una persona deje de trabajar para otros y sí para él mismo".

El acto de clausura de la VI promoción del Máster en Dirección de Empresas Familiares de la Universidad Salamanca tuvo como escenario el edificio FES del Campus de Unamuno. El doctor en Ciencias Ecónomicas y de la Administración Julio Pindado fue el encargado de presentar el acto y al resto de integranets que componían la mesa: Javier González Benito, decano de la Facultad de Economía y Empresa ; Ricardo López, Vicerrector de Economía, e Isidoro Alanís, presidente del Grupo Global Exchange

 

En total eran 25 alumnos los que recibían la banda de color naranja tras la finalización de su máster en una ceremonia íntima con sus familiares y amigos. Julio Pindado pronunció un discurso esperanzador para la profesión del emprendedor que considera que "no esta suficientemente bien valorado en nuestro país a diferencia de que en Estados Unidos es un ejemplo a seguir". Resaltando el valor social del empresario creando empleo y riqueza a la par que deben siguir unos valores etícos alejándose del "pelotazo" y "el dinero fácil".

 

Dió paso a la intervención de Isidoro J. Alanís como padrino de esta promoción que comenzó el discurso con una nota de humor ironizando sobre las dificultades de estar aquí un sábado de julio con cuatro hijos pequeños en casa reclamando su presencia en vacaciones.

 

Cuenta su experiencia personal sacando a flote una modesta empresa familiar, en Fuentes de Oñedo, pequeña localidad de burgos,  tras licenciarse. Comenzó con otro socio , informático de profesión, y consiguió que el modelo de compañía de intercambio de divisas en los aeropuertos creciera exponencialmente pasando a tener 1.200 empleados en 2014 , tener filiales en varios países por todo el globo y ser una empresa líder en su sector tan especializado.  

 

Fue una aventura empresarial no extenta de riesgo, "porque emprender es arriesgar y ser iluso es tener la capacidad de ilusionarse por un proyecto, junto al esfuerzo y a la tenacidad lo hacen avanzar". En 2001 abrieron su primera filial en Argetnina coincidiendo con la grave crísis ecónmica de "El Corralito",  teniendo pérdidas de las que logró sobreponerse Global Exchange y continuar su despegue internacional. Finalmente lograron a día de hoy ser la tercera empresa a nivel mundial en el servicio de cambio de los aeropuertos.

 

"Los empresarios deben ser quienes generen ilusión" finalizó con entusiasmo Isidoro Alanís alentando a quienes tenían a su dispoción el conocmiento técnico y teórico para iniciarse en esta profesión que tanto le apasiona. 

 

Finalmente homenajearon a Miguel Hernández como director gerente del Hinojal que daba el relevo del negocio dedicado a la pastelería y panadería a Félix Gandín que hasta hace un año no se conocían pero que estrecharon vínculos rápidamente. El doctor Julio Pindado colocó las bandas naranjas en los alumnos y alumnas recién titulados en el máster mientras subían uno a uno a la tarima del salón de actos arropados por los aplausos de sus compañeros.