Cierra La Perla de Castilla, uno de los restaurantes más emblemáticos de Valladolid

Manuel Astorga no ha podido hacer frente al pago de una cantidad adeudada a la inmobiliaria propietaria del local. Se ponen fin así a 23 exitosos años de un negocio hostelero muy conocido. 

Uno de los establecimientos hosteleros más emblemáticos de Valladolid, La Perla de Castilla, pone fin a 23 años de andadura. Las puertas del restaurante se cerrarán este martes al no llegar a un acuerdo con la propiedad del local a la que adeudan una cantidad que no han podido hacer frente en su totalidad. Así lo ha confirmado Manuel Astorga, cabeza visible del establecimiento familiar en el que están empleados su mujer y su hijo como cocineros y una hija como sumiller, además de otros tres trabajadores (dos camareros y personal de limpieza).

 

Astorga, visiblemente abatido por el cierre, dice que esta semana se la va a tomar de descanso para poder reflexionar y no descarta en aventurarse en un nuevo restaurante. “Cierro una puerta pero abro una ventana”, explica gráficamente. La Perla de Castilla, ubicado en la avenida Ramón Pradera en Huerta del Rey, abrió en el año 1991. Por su comedor han pasado personalidades como los Reyes de España “y todos los político habidos y por haber”, dice Astorga.

 

Su gastronomía basada en la tradición, aunque con un toque modernista, ha sido protagonista de numerosos premios. “El pasado año sin ir más lejos nos llevamos el segundo premio de la Feria Gourmet de Madrid, el accésit en el Concurso Nacional de Pinchos y el Pincho de Oro al mejor postre en el concurso local”, relata el propietario del restaurante.

 

Astorga no se da por vencido: “Gracias a Dios tengo salud, ganas y esta es mi pasión”. El restaurador comenzó en 1966 en el hotel Conde Ansúrez “como botones”. “Luego fui maître del restaurante El Cardenal, y en los años ochenta monté El Rincón de la Marquesina y Casa Manolo, hasta que en 1991 abrimos La Perla”, recuerda uno de los personajes más conocidos en la hostelería vallisoletana.  Este martes La Perla de Castilla dirá adiós con un sabor agridulce a más de dos décadas de suculentos banquetes.